Por Alejandra [email protected]
“Queremos manifestar el enojo y la indignación sobre la falta de control e impunidad con que estos delincuentes se manejan en nuestra sociedad”. Así dice en su introducción el petitorio que los vecinos de Tupungato elevaron al Ministerio de Seguridad, al intendente y a la presidenta del Concejo Deliberante para pedir audiencias y reclamar respuestas por los hechos vandálicos que se han reiterado durante las últimas semanas en este departamento del Valle de Uco.
Más de 80 roturas de placas y floreros en el cementerio municipal; destrozos de vidrios y mobiliario en aulas y salones de cuatro escuelas céntricas, además del incendio de un jardín de infantes; los daños ocasionados en el hospital General Las Heras, donde se dejaron abiertas las heladeras que conservaban las ampollas en el vacunatorio, y el robo en algunas viviendas son algunos de los episodios que ocurrieron en apenas dos semanas y que alarmaron a la población que hoy se manifestará en la plaza departamental, a partir de las 20. “Queremos que se reúnan todos los vecinos para dar testimonio de los daños que nos han ocasionado y de lo que significan para nosotros estos destrozos, para que todos puedan expresar su preocupación pero para que nos informen también qué se está haciendo y si vamos a poder regresar tranquilos a nuestros hogares”, comentó una docente tupungatina con respecto a la convocatoria surgida en las redes sociales para que la comunidad se movilice y se manifieste ante las autoridades invitadas a participar, por el descontento ante estos hechos vandálicos. Sin embargo, esa no es la única medida que han tomado. También elevaron cartas con un más de centenar de firmas al ministro de Seguridad y a las autoridades locales donde detallan lo sucedido y denuncian indiferencia y falta de voluntad política y de gestión para resolver problemas como la comercialización y distribución desmedida y sin control de drogas y alcohol. Marcha, a las 20 “Falta voluntad política”. Este es el mensaje de agrupaciones vecinales del departamento, cuyos miembros están hartos de los hechos delictivos y los destrozos de importantes y costosos bienes públicos y privados. Siete menores sospechados Ante el vandalismo, algunas autoridades provinciales de Seguridad, tanto del Ministerio como de la Bicameral y de la policía distrital, convocaron anoche a una reunión en la Cámara de Comercio de este departamento, para hablar de las acciones que han llevado adelante para contrarrestar estos hechos. El comisario Rafael Salinas dijo a UNO que ya están identificados los vándalos que dañaron los establecimientos escolares y el cementerio. Serían siete menores de edad los responsables, quienes durante las próximas horas y luego de poner en conocimiento a sus padres quedarían demorados y a disposición del Juzgado Penal de Menores. “No hubo hechos delictivos, porque sólo se dedicaban a ocasionar daños. Entendemos que lo hicieron con un mensaje que apunta más bien a una problemática escolar”, afirmó Salinas, aclarando que están acusados por los destrozos en las escuelas, no así en el hospital. Se piensa que allí las pérdidas fueron provocadas por un asunto interno. Desde la distrital explicaron, además, que han dispuesto patrullajes en los alrededores de las escuelas y que están coordinados con el Municipio y la Dirección de Escuelas. Los robos no podían faltar A pesar de que las autoridades policiales descartan que estén relacionado con los últimos hechos vandálicos, también hubo algunos hechos delictivos contra la propiedad que han sido de consideración. Entre ellos uno sucedió en la reconocida casona Piaggi, ubicada sobre la calle Liniers frente a la plaza departamental, a la que los malvivientes ingresaron en dos oportunidades para robar algunos objetos luego de romper ventanas, puertas y de vaciar algunos matafuegos que se encontraban en esta casa. “La impunidad con la que actuaron fue tremenda, porque aparte del daño que hicieron todo lo que se robaron lo sacaron por una ventana que da al frente de la casa, en casi pleno centro. No puede ser que nadie los haya visto o no les haya parecido extraño”, comentó Ernesto, dueño de la propiedad.



