Los descuentos ascienden a casi medio millón de pesos. El ministro de Salud, Matías Roby, dijo que las auditorías continuarán en los demás hospitales.

Multaron al 39% de los médicos del Hospital Notti por incumplimientos

Por UNO

Paola Alé[email protected]

El ministro de Salud, Matías Roby, anunció ayer que el 39% de los médicos del hospital Notti fue multado por diversos tipos de incumplimientos en su labor.

La preocupante noticia fue el resultado de una auditoría que se realizó en ese hospital pediátrico. Las multas se traducirán en descuentos en los salarios de los profesionales.

El total de los descuentos asciende a $448.501. También hubo multas para los no profesionales, pero sólo se castigó al 15% del total. Con esto, Roby plantea que la salud pública es sostenida por los no profesionales.

Desde la semana pasada, cuando el ministro salió a mostrar un sistema tecnológico de control de la salud pública (el famoso “tablero electrónico”) que se utilizaría para poner a las instituciones, pero sobre todo a los profesionales, bajo la lupa, se intensificó una guerra entre el funcionario y los sindicatos duros como ATE y AMPROS.

De la pelea, a esta altura saltan esquirlas para todos lados e, indefectiblemente, alguien saldrá lastimado.

Roby ha propuesto una serie de auditorías en los centros sanitarios del Estado y aspira a concurrir a aquellos en los que los niveles de inoperancia sean alarmantes.

Así sucedió la semana pasada en un centro de salud de Ugarteche, aunque ese no fue el único lugar en el que se encaró una investigación.

Del otro lado del cuadrilátero, es decir AMPROS, salieron a difundir una serie de denuncias que aseguran recaen sobre el ministro de Salud y, además, acusaron a Roby de entablar una guerra con los médicos que lo único que ha conseguido es enemistar más a los pacientes y a los profesionales y generar violencia.

Auditorías

Roby explicó que el primer hospital (y no el único ni el último) en el que se encaró una revisión general de la productividad de los profesionales fue el pediátrico “y para muestra, basta un botón”.

Se detectó a médicos que no se encontraban en su lugar de trabajo al momento de la auditoría, que se retiraban antes a su casa, que no cumplían con las intervenciones quirúrgicas que debían realizar.

En fin, un combo de irregularidades que generaban un malestar muy grande entre los padres de los niños enfermos.

“Los médicos tienen que cumplir con sus obligaciones, sino se les realizará el descuento correspondiente, como sucederá en agosto”, señaló Roby.

Así, de 545 médicos, se les descontó dinero a 214, es decir, el 39% del plantel. Mientras, hubo castigo para 126 de 826 agentes no profesionales, sólo el 15% de ellos.

Los médicos se quejan

Según opinó la secretaria adjunta de AMPROS, Claudia Iturbe, esta “cacería” que ha encarado Roby tiene una clara intención política. Cree que es porque el ministro de Salud quiere obtener algún tipo de rédito político.

“Lo  que hace Roby tiene una motivación y no es inocente, quiere ir a algún lado con esto”, señaló. Agregó que esta actitud del ministro enfrenta a los médicos con los pacientes, genera enojo y violencia. “Es como si el ministro de Seguridad dijera que los policías son todos ladrones, que no cumplen con su trabajo. Está haciendo algo que no se puede creer. Qué adhesión puede tener un médico con sus pacientes después de esto”, aseveró Iturbe.

También aseguró que hay muchos actos de agresión en los centros de salud, gente que les ha pegado a los médicos, que los increpa y los insulta. Iturbe aseguró que en dos centros de salud de Godoy Cruz y en uno de las Heras, en el último mes ha habido incidentes violentos con pacientes.

Ante esto, Roby aseguró: “Yo estoy haciendo algo que nadie hizo antes, por eso les molesta. Que trabajen y punto”.

Aquellas damas de buen trato

En sus primeras semanas como ministro de Salud, Matías Roby, solía decir que tenía muy buen trato con dos de las sindicalistas más bravas de los gremios estatales: Isabel Del Pópolo, de AMPROS, y Raquel Blas, de ATE.

Pero luego de los paros salvajes que esos dos sindicatos les realizaron al Gobierno y a los pacientes este año, ya no piensa lo mismo.

Tampoco ellas. Desde que el ministro comenzó a destapar algunas ollas malolientes en el área de la salud, nunca denunciadas por los gremios, lo detestan.

El contraataque no demoró: ahora lo acusan a Roby de todo.