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El bailarín dio una charla en la sala mendocina ante un público expectante que le realizó varias preguntas sobre su vida y su carrera.

Mijail Baryshnikov se presentó ante un teatro Independencia lleno

Por Julietta von MatuschkaEspecial para Diario UNO

El teatro Independencia albergó hoy a uno de los más grandes –a nuestro juicio, el mejor– bailarín de la historia. Mijail Misha Baryshnikov no sólo es un eximio bailarín, sino también un conjunto virtuoso de variados talentos. Se lo pudo apreciar como seductor pretendiente de Sarah Jessica Parker en la afamada serie norteamericana Sex and the City, como en numerosas películas, entre ellas Momento de decisión (The Turning Point, 1977) y Sol de medianoche (White Nights, 1985).

Su carisma y su porte lo llevaron a diversos ámbitos, rompiendo así con las barreras de la danza académica, además de traspasar las de su propio país natal.

Nacido en Riga, Letonia, en la Unión Soviética, comenzó sus estudios académicos allí mismo al ser aceptado en la Escuela de Ballet del Teatro de la Ópera de Riga. En un principio sus intereses se centraban en los idiomas y en especial en el estudio del piano, dedicándose finalmente de lleno a la danza clásica, pasión de su difunta madre. En 1963, durante una visita en Leningrado, se postuló para ingresar al Instituto Estatal Coreográfico de Leningrado, actualmente conocido como la Academia Vaganova de Ballet. Allí fue discípulo de Alexander Ivanovich Pushkin, el profesor más venerado de la Escuela Vaganova y anterior maestro de otro grande: Rudolf Nureyev. Terminados sus estudios en 1966, se unió al Ballet del Kirov y se convirtió de manera inmediata en primera figura, debutando como solista en Giselle.

Durante una gira por Canadá, en 1970, aprovechó la oportunidad de pedir asilo político; más tarde se trasladó a los Estados Unidos y se convirtió en primera figura del American Ballet Theatre (ABT).

Su virtuosismo lo llevó a brillar con luz propia, pero su particularidad radica en la manera en que él hizo uso de ese dominio. Baryshnikov logró conjugar los que deberían ser requisitos indispensables para todo bailarín: talento, técnica y, especialmente, interpretación. Con gran carisma utilizó el puro método Vaganova en pos de la interpretación. Consiguió convertir la técnica en un medio de expresión y no en un único mérito. Actualmente, con el auge de las competiciones nacionales e internacionales de danza, este arte expresivo se ha volcado a su aspecto deportivo, devaluando la parte artístico-interpretativa a una mera muestra de destrezas.

Baryshnikov no puso sólo el cuerpo sobre el escenario: supo brindar el alma. Sin perder su virilidad, encanto y picardía letón-soviética, Baryshnikov deslumbró y encandiló en los más diversos estilos.

Demostró versatilidad en los principales escenarios del mundo y con las partenaires más destacadas (Natalia Makarova, Gelsey Kirkland, incluso Liza Minnelli, entre otras). También brilló frente a la cámara junto a Gregory Hines, Isabella Rossellini, Helen Mirren, Shirley MacLaine, Anne Bancroft, Leslie Browne y hasta Gene Hackman. Fue durante 10 años director artístico del ABT, y su fuerza impulsora lo llevó a fundar el Baryshnikov Arts Center (BAC) en 2005, hospedando desde entonces a innumerables artistas.

Actualmente el bailarín naturalizado estadounidense se encuentra de gira mostrando una más de sus tantas y destacadas facetas. Con la obra The Old Woman, dirigida por Robert Wilson, ofrecerá junto con el actor Willem Dafoe la adaptación de la novela del escritor soviético Daniil Kharms, en el teatro Ópera porteño, entre el 21 y el 31 de este mes. Dicha pieza de la literatura del absurdo podría ser la perfecta apoteosis, y oportunidad, para apreciar la versatilidad y la armónica conjunción de las artes. Para ello, y como lo ha demostrado Baryshnikov a lo largo de su carrera, sólo alcanza poniendo el alma sobre el escenario.

En el marco de su visita a la Bodega Séptima en Mendoza, además de ver las bellezas naturales, Misha filmará un spot para promocionar nuestros vinos, y el teatro Independencia –entradas agotadas– tendrá a su vez la histórica oportunidad de escuchar hablar (literalmente) a este artista de suma perfección, cuyo don fue, es y será su expresión cautivadora, más allá de las palabras.

Mijail BaryshnikovBailarín, actor, director

1990-2002 co-fundador, director y bailarín en el White Oak Dance Project1977 Nominado al Oscar como mejor actor de reparto por Momento de decisiónDistinciones•Kennedy Center Honors•National Medal of Honor•Commonwealth Award•Chubb Fellowship•Jerome Robbins Award•NYC Dance Alliance Foundation’s Ambassador for the Arts Award•Vilcek AwardPremios•Medalla de Oro en la competición internacional de ballet en Varna, Bulgaria•Medalla de Oro en la primera competición de Ballet en Moscú, Rusia•Premio Nijinsky

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Sol de Medianoche. Uno de sus papeles más recordados. La película de 1985, dirigida por Taylor Hackford, fue un éxito mundial. Allí Baryshnikov interpretaba a un bailarín que había desertado de la Unión Soviética. Compartió cartel y escenas con Gregory Hines (foto).
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Baile y música. El piano fue la primera pasión de Misha. Luego eligió la danza.
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