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Para su confección, la Dirección de Patrimonio Cultural consideró cerca de 100 bienes con obras de todos los departamentos de la provincia. Servirá para las escuelas y para un circuito turístico.

Mendoza contará con el primer catálogo visual de monumentos

Por Javier Cusimanocusimano.javier@diariouno.net.ar

Falta poco para que la provincia cuente con el primer catálogo descriptivo y visual de los principales monumentos y obras decorativas erigidas en el espacio público a lo largo del siglo XX y comienzos del presente. Luego de un año y medio de trabajo, la Dirección de Patrimonio Cultural presentará a la comunidad una elección de 100 obras emblemáticas.

En la selección están representados todos los departamentos y se tuvo en cuenta el valor histórico y artístico de los monumentos. Según sus realizadores, este inventario podrá contribuir a afianzar los sentimientos de identidad, puesta en valor y conservación del patrimonio y usarse como material educativo para trabajar en las escuelas.

También servirá para confeccionar junto con el Ministerio de Turismo circuitos históricos para ser visitados por extranjeros, similar a lo que se hace actualmente en conmemoraciones religiosas con el escenario de las antiquísimas iglesias. Por último, el material estará disponible como consulta para instituciones culturales como museos, salas de arte y universidades.

La nómina incluye bienes realizados con un sentido figurativo o abstracto y distingue entre obras decorativas y aquellas elaboradas con un sentido conmemorativo. Los temas son muy variados, pero el homenaje a San Martín es recurrente, por ser una de las figuras más importantes de la patria. Además, la lista cuenta con monumentos recientes, como el Friso de la Memoria.

El trabajo de relevamiento es producto de la labor realizada durante años por el Registro de Monumentos y a través de una revisión de documentos del Archivo General de la Provincia. Se cree que el contenido estará listo para octubre y después de un proceso editorial podría salir a la calle cerca de fin de año.

Todavía no se analiza la posibilidad de distribuirlo por fuera de los canales institucionales, pero no se descarta la idea de comercializarlo ya que el formato es el más adecuado para su difusión a través de librerías. El diseño cuenta con un importante despliegue de imágenes y muy poco texto, para que la apropiación del contenido sea ágil y alejada de una estructura académica.

Primeras intervenciones“El primer monumento del país es la Pirámide de Mayo, construida en 1811. Esta obra no tiene una forma escultórica, porque los primeros monumentos fueron hechos con el apuro de reivindicar la independencia y se hacían con cierta premura, donde lo más importante era lo histórico y no tanto lo estético”, explica Patricia Favre, historiadora del Arte y responsable del catálogo.

Para esta estudiosa, Mendoza tiene una historia demorada en materia de monumentos, que se intensificó con el terremoto de 1861. “A partir de 1880 comienza la necesidad de levantar monumentos, sobre todo en torno a la imagen de San Martín y el Ejército de los Andes. Sin embargo, este deseo puede cumplirse recién a partir de 1890”, señaló.

“Hubo muchas propuestas que no llegaron a completarse y creo que debido al costo del programa de independencia y las luchas imperiales. Estos intentos se retardaron y luego el terremoto frenó mucho más el desarrollo cultural. La reconstrucción de la sociedad marcó urgencias que hicieron que las esculturas queden en un segundo plano”, agregó.

“La primera obra emplazada en un espacio público que tenemos en la provincia fue la fuente que estuvo en la plaza Independencia y que actualmente está en Maipú. Fue una obra decorativa. El Cristo Redentor fue erigido en 1903 y la estatua de la plaza San Martín en 1904. Esas son las primeras esculturas de la provincia”, detalló.

Según Favre, el pasado festejo del Bicentenario de la Revolución de Mayo y el futuro Bicentenario de la Independencia han acrecentado el interés por conocer las obras que hacen a la historia cultural y al patrimonio artístico. “En Mendoza existe un importante cúmulo de monumentos levantados y de gran valor que sin embargo no cuenta con una publicación que permita dar cuentas de su significado”, dijo.

“A pesar de que los análisis teóricos plantean una decadencia de la escultura, en nuestra sociedad siguen teniendo un valor importante no sólo porque nos remiten al pasado, sino porque se siguen levantando en el presente. Las comunidades siguen interesadas en hacer homenajes”, concluyó la investigadora.

Máquinas de transmisión de la historiaLos monumentos son los artefactos más antiguos para transmitir conocimiento del pasado. Y según explican conocedores del tema, la escultura fue una de las primeras disciplinas artísticas en ocupar el espacio público.

A través de ella, el poder político se encargó de publicitarse ante los ciudadanos, destacando sus victorias militares, las conquistas de nuevos territorios y los logros de la nación.

En suma, tienen la capacidad de dejar un registro histórico e inmortal sobre un momento, un episodio épico o la hazaña de un personaje. Por eso cuando se revisa la historia puede también ocurrir que la presencia de alguno de ellos genere controversias, como ocurrió hace poco con la figura de Cristóbal Colon ubicada detrás de la Casa Rosada.

En medio de un acalorado debate, por pedido de la Secretaría de la Presidencia, la centenaria figura del conquistador de América fue removida, para ser eventualmente trasladada a la ciudad de Mar del Plata. En su lugar, el Gobierno quiere reemplazarla por una de Juana Azurduy. En Mendoza muchas obras también han sido reubicadas, pero no por ideología, sino por desconocimiento de su valor.

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