Mendoza Viernes, 2 de noviembre de 2018

Médicos conectados por la vocación, unidos por la montaña

La temporada Aconcagua ya arrancó y los médicos están listos para apostarse en los diferentes campamentos de altura. Estas son sus historias.

La temporada Aconcagua ya arrancó y los médicos están listos para apostarse en los diferentes campamentos de altura del Parque para asistir a todos los visitantes que reciba el pico más alto de América. Son apasionados por la medicina, pero también por la vida en la montaña, por lo que para ellos es "la combinación perfecta".

"El primer año subimos por la aventura de Aconcagua, ir a conocer, el segundo por la guita, calculás que, si subís 15 días con esa plata podés hacer otras cosas, y el tercer año seguís subiendo porque no encajás en ningún lugar en el mundo tan bien como en Aconcagua", explicó Ignacio Rogé, médico pediatra, neonatólogo, especialista en medicina de montaña y director del Servicio Médico Aconcagua.

"Es la solidaridad de la gente, el equipo completo de todo el parque Aconcagua, Patrulla de Rescate, Guardaparques, empresas, trabajando para dar un buen servicio para el cuidado de la gente. Eso no se ve acá, este grupo humano de médicos no lo conozco en ningún otro ámbito laboral por el cual haya pasado", agregó Nacho.

Quiénes son y por qué medicina de montaña

Atención médica

Por temporada realizan cerca de 200 evacuaciones y entre 9 mil y 11 mil atenciones.

"Los controles médicos son obligatorios y chequeos si alguien tiene que volver a controlar alguna patología", indicó Ana Saravia, médica clínica y especialista en medicina de montaña

"Además, están los que consultan espontáneamente y hay casos que los seguimos hasta que llega un punto que hay q evacuarlo", explicó.

Antes y después la muerte de Campanini

Nacho Rogé contó que empezó a trabajar como médico en Aconcagua desde el 2003, cuando los servicios estaban a cargo de empresas privadas. En ese momento, no permitían a los galenos ir hasta los campamentos de altura como Nido de Cóndores, que está a 5.550 metros sobre el nivel del mar.

Cuando ocurrió la tragedia de Federico Campanini, en enero de 2009, "me desplacé con Guardaparques y la Patrulla de Rescate hasta Nido de Cóndores. La gente más experimentada en andinismo trabajó en ese temporal y fueron hacia la cumbre a intentar sacar con vida a tres italianos, que no es poco, y a Campanini", recordó Nacho.

Agregó: "Ese fue un momento de inflexión. Hasta ese momento había ciertas rivalidades para ver quién llegaba antes a un rescate, si Guardaparques, Patrulla de Recate, si a los médicos nos dejaban subir, si teníamos seguro o no. Después de eso se vio por primera vez cómo pudimos trabajar articuladamente desde la gente especializada en rescate hasta cocineros, porteadores, médicos que recién empezaban, otros con más experiencia. Todo el cerro se movilizó para sacarlos con vida y vimos que hacía falta una mayor organización, y se empezó a gestar ahí esto que hoy tiene un poco más de forma y se dejó de lado esa competencia".

Cuándo se decide evacuar a un andinista

"Hay patologías que son propias de la altura que el primer tratamiento es bajar a la persona. Un mal agudo de montaña severo, la progresión del mal de agudo severo que es un edema cerebral y un edema agudo de pulmón. En general son esas las situaciones en las que decidís bajarlo porque es el tratamiento, entonces no lo podés dilatar tanto", detalló Ana Saravia.

"Después hay patologías como un hipertenso severo que no lo podés controlar y no lo vas a poder esperar tanto arriba, va a haber que bajarlo, porque sabés que la altura le está provocando una descompensación de su patología que quizá venía de abajo. Las patologías de acá van a ser una emergencia o urgencia allá", agregó.

Sostuvo: "Uno les va diciendo la información de a poquito y lentamente van entendiendo porque su propio cuerpo les pone un límite, no se sienten de 10 como para subir y finalmente asumen que su cumbre no era "la cumbre", sino que era Plaza de Mulas, Nido de Cóndores, el campamento que sea, a la altura que hayan llegado, que no quiere decir que no puedan volver a subir. Uno les repite esto, se puede volver a intentar, la cumbre siempre está ahí".

Recomendaciones

"Es sumamente recomendable hacer una buena aclimatación, hacer viajes cortitos a altura, si se puede pasar una noche o por el día en altura ayuda muchísimo en la aclimatación y a no desarrollar patologías de altura", indicó Rodrigo Duplessis, médico clínico.

También asesorarse con un médico antes de emprender la aventura de Aconcagua si se tiene alguna enfermedad previa y un chequeo básico.

En el momento de subir es fundamental utilizar protector solar, gafas de sol, y sobre todo la hidratación durante la subida al campamento como en el lugar de descanso. Tiene que ser un litro por hora durante el trekking y es recomendable 5 litros por día en agua, jugos, sopas. Tiene que tener aporte de azúcares como de sales para poder aclimatar bien.

La dieta tiene que ser rica en hidratos de carbono y a eso sumarle una dosis de proteína para proteger el músculo.

Foto: Jaime Suárez / Diario UNO
Foto: Jaime Suárez / Diario UNO

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