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Lo construyeron Vendimia Solidaria, del Grupo América, y el Municipio de Guaymallén. Pertenece al jardín Solcitos, de La Primavera. Antes alquilaban y en 2015 lo saquearon

Masivo acto para habilitar el edificio de un jardín maternal

Fruto del esfuerzo de la actividad privada, del Estado y de los vecinos, se concretó ayer en la calle Paladini al 3.200, de La Primavera, Guaymallén, la inauguración del nuevo edificio del jardín maternal Solcitos. Se trata de un edificio de 185m² que posee 4 aulas, oficina de dirección y administración, cocina, baños para discapacitados y el resto de los alumnos, depósito y hall de acceso y circulación. La construcción fue realizada entre la Fundación Grupo América, a través de Vendimia Solidaria, y la Municipalidad de Guaymallén. Su costo fue de $3.600.000. La unión vecinal donó el terreno.En estas instalaciones se atenderá a pequeños desde los 45 días a los 3 años y a chicos de 6 a 9 años que concurren al centro de apoyo educativo y los que pertenecen al plan Buena Cosecha, con el que se busca erradicar el trabajo infantil en las fincas. Asisten diariamente a esta institución 144 chicos en dos turnos y era un anhelo para la comunidad de la zona concretar el proyecto de una casa propia, ya que hasta entonces realizaban sus actividades en un salón alquilado que les quedaba chico."Estamos muy felices por la entrega. Hace 12 años que trabajo para este jardín rural que realmente les hace mucha falta a todos los chicos. Ahora es algo nuestro y muy soñado", contó Claudia Escudero (48), auxiliar del jardín, una más de las cerca de 500 personas que asistieron al acto protocolar que se hizo para estrenar las modernas instalaciones. En la inauguración estuvo el presidente de la Fundación Grupo América, Daniel Vila; su esposa, Pamela David; el intendente de Guaymallén, Marcelino Iglesias, y el director general de Escuelas, Jaime Correas. También participaron autoridades municipales y gubernamentales, las soberanas vendimiales, directivos, docentes, familiares, vecinos y amigos.

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En el nuevo edificio se les continuará dando desayuno, almuerzo y merienda a todos estos alumnos.El proyecto surgió de un hecho lamentable que la comunidad supo resignificar en algo positivo. En 2015 el jardín sufrió un saqueo y fue a partir de este infortunio que comenzó a tejerse una nueva oportunidad. Primero, Vendimia Solidaria les donó equipamiento y a partir de allí, los directivos del jardín presentaron a la Fundación Grupo América la iniciativa de mudarse a un lugar propio. La idea fue escuchada con compromiso, ya que al año siguiente comenzaron las obras.Dentro del trabajo de Fundación Grupo América en Mendoza, a través de su programa Vendimia Solidaria, se desarrollan diversas actividades vinculadas a la salud, la educación y el deporte. Por eso, al conocer la historia de esta institución educativa de 12 años de existencia tomaron con firmeza el objetivo de construir una nueva sede, que les permitiera a los niños aprender cómodos y desarrollarse mejor. Objetivo cumplido"Cuando llegué, me sentí realmente sorprendido porque en el aire recibí amor, una sensación que noté en la cara de las señoras que se me acercaron a saludar, de las profesoras, de la directora, de las mamás y en la carita de los chicos también. Maravillosa la sensación de amor, los felicito, tienen un pueblo hermoso en donde se nota la dignidad y la participación de muchos sectores", dijo Daniel Vila a la comunidad durante la presentación."Me siento muy feliz de acompañar a Daniel y de representar a todos aquellos que colaboraron en Vendimia Solidaria porque creo que al visibilizarlo con nuestra presencia, la gente se entera de todo lo que puede hacer y es por eso que año a año muchos más se van sumando. Estoy feliz y muy comprometida. El jardincito es divino y la gente es maravillosa", dijo Pamela David durante el evento.El intendente de Guaymallén, Marcelino Iglesias, expresó durante la inauguración: "Este emprendimiento tuvo su origen en un hecho nefasto: el vandalismo en el edificio donde funcionaba el jardincito. Pero en lugar de bajar los brazos ante la delincuencia, la comunidad unió sus fuerzas y apeló a todos. Vendimia Solidaria hizo su aporte, la unión vecinal donó el terreno y el Municipio aportó dinero. Esto nos deja una enseñanza: nunca tenemos que bajar los brazos".

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