No es Beto, es Pichuco.
Algún gracioso le colgó este cartel al monumento en homenaje a Aníbal Troilo, que se encuentra en la esquina de Montecaseros y Beltrán, de la Ciudad de Mendoza.
Por suerte, el vandalismo no llegó al punto de rayar tan bonita estatua, aunque está un tanto descuidada por el paso de los años.



