Constelación del vino será la Fiesta Nacional de la Vendimia 2018. El staff que tendrá a cargo la realización del Acto Central será comandado, por primera vez, por dos directores que trabajarán a la par para llevar a cabo la realización. Con el fantasma de la grúa que se cayó aún latente, además de lo puramente creativo, los hacedores pondrán el foco en la seguridad.
El secretario de Cultura de Mendoza, Diego Gareca, fue el encargado de anunciar al equipo ganador. Vilma Rúpolo y Guillermo Troncoso serán los directores y el guión es del dramaturgo Arístides Vargas.
"Esto no es un show, es una fiesta antropológica, es algo profundamente sentido. Habla de las estrellas, del cielo y de la tierra, y de cómo se unen en todas las mitologías ancestrales de nuestros pueblos. Nos basamos en cómo veían al cielo y a la tierra como algo para cuidar", explicó Rúpolo, que estará al frente de un Acto Central por quinta vez.
"Esta Fiesta va a brillar en 2018. No es una Fiesta sólo de la danza o de la música, sino que trabajamos mucho en cada una de las áreas. Lo más protagonista es el guión de Arístides Vargas", agregó el otro director, Guillermo Troncoso.
El jurado, que había declarado el concurso desierto en una primera instancia, eligió a Constelación del vino con siete votos sobre diez. En segundo lugar quedó la propuesta Ritual de varietales.
El foco en la seguridad
Luego de que este año se postergara por primera vez el Acto Central para un día después de lo previsto, tras la caída de una grúa, y de las inspecciones de técnicos en Higiene y Seguridad que concluyeron que el Teatro Griego no estaba apto para la Fiesta, que se hizo igual, ahora la lupa estará en estos aspectos.
Gareca dijo que trabajarán en algunas ampliaciones en la infraestructura del anfiteatro. "Buscamos que el tiempo juegue a favor para poder llegar de la mejor manera al mes de marzo de 2018", afirmó.
En principio, la propuesta de Rúpolo y Troncoso no implica el uso de grúas. Los realizadores quitaron todo lo aéreo de la propuesta. Esperan que participen más de mil artistas, pero ese número aún no está confirmado. "Apuntamos a la misma cantidad de artistas, porque es lo que necesitamos y es trabajo para ellos", comentó Troncoso. "Teníamos pensados algunos efectos con las grúas, pero los hemos dejado de lado. Estamos tratando de lograr el clima onírico sin los elementos de suspensión, pero sí hay una sorpresa final en el cielo", adelantó Rúpolo.
Uno de los directores coreográficos, Franco Agüero, contó que en esta edición si bien esperan contar con la misma cantidad de bailarines, no habrá tantos en escena al mismo tiempo. La idea es descongestionar tanto el escenario como las entradas y salidas a los camarines.

