Mendoza Martes, 18 de septiembre de 2018

Más de 50 mil mendocinos tienen dos empleos para subsistir

Algunos señalan que lo hacen por conveniencia económica. Otros aprovechan la onda 4.0, el llamado "empleo remoto"

"Me hace feliz. Primero empezó como una cuestión económica, pero ya me he acostumbrado. Me gusta ser responsable con la planificación, sacar a los chicos y hacer cosas por ellos. Y trato de cumplir igual con las dos escuelas. Ahora participamos en un concurso de ortografía y vamos por el de Escuelas Escritoras", aseguró con entusiasmo la docente Paola Linzito (43). Al relato lo dio después de dar clases en una escuela de Villa Bastías y mientras se dirigía a la de otro distrito de Tupungato, al que llega después de media hora de viaje para empezar con el dictado del turno tarde.

Esta maestra, que además terminó una licenciatura en Literatura Infantil y que ahora cursa otro postítulo, tiene 4 hijos y su marido es profesor en una escuela técnica, donde también dicta clases en doble turno.

Este caso de pluriempleo no es el único. Es apenas uno de los tantos de trabajadores y no sólo del ámbito de la educación, que tiene la necesidad o elige tener dos ocupaciones y que sólo en el Gran Mendoza hasta el año pasado representaban el 11% de la totalidad de personas empleadas. Es decir que, de 100 mendocinos que trabajan según datos de las comunas con más habitantes, 11 cumplen con dos ocupaciones al mismo tiempo o hasta con más de dos.

En Mendoza durante el primer semestre del 2017 -última medición oficial- de un total de 462.796 personas con empleo, 37.297 (8,1%) manifestó tener dos ocupaciones, mientras que 13.452 (2,9%) dijo tener más de dos, según la Dirección de Estadísticas e Investigaciones (DEIE) del Ministerio de Economía.

En comparación a los años anteriores, el 11% es un porcentaje similar al relevado durante 2015 y 2016, pero sí es más alto que los últimos dos semestres de 2013 y 2014, cuando hubo alrededor de 10% y 9% de casos de pluriempleo.

Ante la pregunta del porqué, la mayoría de los consultados por Diario UNO ubicó a la conveniencia económica como el mayor incentivo.

"Por cuestiones económicas tengo dos trabajos. Soy sostén de familia y lamentablemente con uno solo no alcanza. Lo que es difícil, es cómo manejarse con la casa y con los niños. Yo trato a las noches de dedicarme a las cosas de la escuela, a compartir con ellos", contó Valeria Olmedo (37), quien se desempeña como celadora en un jardín de infantes y, en contra turno, es la secretaria de un consultorio pediátrico.

También hay otros que, más allá de ampliar la fuente de ingreso, lo toman como un desafío personal y porque "si te hace bien y además te sirve para pagar la cuota de un auto, ayuda", como mencionó uno de los consultados.

"Yo no podría dedicar toda mi vida a una sola actividad. Me aburriría mucho y entraría en la abulia que eso genera. La docencia es mi vocación y me da la seguridad laboral. Lo demás es puro placer", aseguró Gabriela Heredia, profesora de Lengua y Literatura, que es su "actividad laboral principal".

Es que, además de dar clases en el ITU (Instituto Tecnológico Universitario) en Rivadavia, San Martín y en el Campus del Parque San Martín, apuesta al trabajo que hoy popularmente se conoce como 4.0 o empleo remoto. Ella es correctora de estilo freelance, redactora de marketing digital y aspira a ser contenidista y tutora de educación a distancia.

Ese es uno de los tantos casos que, gracias a la tecnología, permite que muchos sumen horas de trabajo extra en sus casas, a través de la computadora aprovechando internet, las redes y otras facilidades de conectividad.

En cuanto a organización de tiempo, Heredia detalló que, en su caso, la docencia le demanda unas 40 horas efectivas frente a alumnos, pero también otras tantas más de trabajo preparando material y clases.

"El resto de las actividades las desarrollo en los tiempos libres. Los trabajos freelance te dan esa ventaja: trabajás cuando podés siempre y cuando tu trabajo esté listo a tiempo. Y esas horas son entre 3 y 5 por día", agregó.

En materia de estadísticas, referidas a horas de trabajo, según la DEIE de los primeros seis meses de 2017 se relevó que el 32% de los trabajadores del Gran Mendoza se mantuvo ocupado entre 35 y 45 horas por semana y el 36,9% trabajó más de 45 horas.