Mendoza Domingo, 2 de diciembre de 2018

Marcos escuchó una charla que lo llevó a perseguir sus sueños

Estudiaba Ingeniería Electromecánica en la UTN a donde llegó un colombiano que estuvo en la NASA. "Me voló la cabeza y dejé la carrera", dijo. Ahora fue premiado

Marcos Bruno (23) fue uno de los galardonados por el Consejo Empresario Mendocino (CEM) en la quinta edición del certamen Jóvenes Mendocinos Destacados, que premia a los jóvenes que sobresalen en diversos rubros y que constituyen ejemplos en valores fundamentales de nuestra sociedad.

Es estudiante de Ingeniería Mecatrónica en la UNCuyo y ganó en la categoría liderazgo, compromiso y logros académicos, y fue uno de los seis jóvenes de esa casa de estudios que recibieron premio, de ocho que lo lograron.

"Yo estaba convencido de que no iba a ganar, pero cuando subió Cornejo (el gobernador) y dijeron que era el ganador, te juro que me quedé helado", contó a Diario UNO Marcos sobre cómo fue el momento en el que se enteró de que era el elegido en su rubro y reconociendo que no se veía en ese lugar.

Pero lo ganó y reconoce la importancia que tiene: "La verdad que es muy lindo, porque es mucho trabajo donde no se ven frutos y que te den un reconocimiento físico es muy lindo porque te motiva para seguir haciendo cosas".

Sin embargo, más allá de los gratificante que puede resultar ser premiado, este joven tiene claro el mensaje que busca transmitir y que va más allá de una estatuilla. "Esto puede dar lugar a que la gente conozca mi historia, que es muy sencilla", comentó para luego relatarla.

"Yo era un estudiante común de la facultad, en ese momento de Ingeniería Electromecánica en la UTN y en una charla escuché a un tipo durante cinco minutos que me voló la cabeza. Esos cinco minutos me hicieron ver que no estaba haciendo lo que a mí me gustaba y que tenía que cumplir mis sueños. Dejé la facultad y me cambió todo, porque me di cuenta de que mis sueños se podían hacer realidad si me los proponía, sea lo que sea", expresó.

Esa persona a la que escuchó es Camilo Andrés Reyes, un colombiano "que ahora es amigo mío", afirmó Marcos.

"Él estuvo en la NASA y me dijo que ahí puede ir el que se lo proponga, porque uno siempre cree que para llegar tiene que ser norteamericano y todas esas cosas. Pero me dijo que él era latino, que se esforzó y llegó. Y a partir de ese día me di cuenta de que era verdad, que era posible", manifestó Marcos, quien fue el primer astronauta analógico argentino de la Mars Society, donde vivió durante dos semanas en el desierto de Utah, Estados Unidos, en la base MDRS, probando su robot Rover con el objetivo de instalar instrumental necesario para la supervivencia de los futuros astronautas en Marte.

"Yo quiero que la gente se dé cuenta de lo que lo que yo me di cuenta en esos cinco minutos. Yo sentí que vi la luz y la gente no la ve. Soy un flaco igual que cualquiera y le meto mucha ficha a lo que me gusta. Para cumplir tus sueños, es determinante el esfuerzo y las ganas que uno le meta, después el camino puede ser más largo o más corto para uno o para otro", remarcó Marcos.

Y el sueño de este joven mendocino es ser astronauta, algo que él cree que puede lograr desde su lugar. "Tuve la suerte de estar en Silicon Valley, que es la Meca tecnológica mundial, donde en el camino que hacía para ir comprarme un café me podía cruzar con un inversor multimillonario, a Bill Gates o a aquel que me catapultara a hacer lo que yo quisiera. O sea, sabía que allá iba a ser más fácil cumplir mis metas, pero amo Mendoza, amo a Argentina, soy muy familiero, muy amiguero y me costaría mucho dejar lo que tengo acá. Pero, sinceramente, quiero que el 100% de mi esfuerzo sea para generar valor, no quiero que ni el 1% sea para la burocracia", recalcó.

"Yo me defino como un tipo enfermo por hacer cosas. Si mañana me dicen 'pongamos una panadería' probablemente diga que sí, porque me gustan muchas cosas y de muchas áreas. No me puedo quedar quieto", es la frase que refleja lo que es Marcos Bruno y lo que lo ha llevado a lograr sus metas y seguir luchando por otras.

Para emprender y soñar el apoyo de la familia es importante y ahí este joven también tiene una historia particular que lo marcó. Fue cuando falleció su papá mientras su mamá atravesaba un problema de salud y él se encontraba en Estados Unidos. "Mi vieja estuvo muy enferma, con quimioterapia, y cuando me fui a lo de Marte mi papá falleció un día antes de que volviera. En ese momento entré en shock porque sentí que lo perdí todo y entonces me di cuenta de que tenía que empezar a hacer lo que yo quisiera. Eso me cambió la cabeza y me forjó", relató Marcos.

"Ahora, gracias a Dios mi vieja está bien y es lo mejor que hay, no me la merezco. Es el ser más luminoso que conozco, es increíble. Quiere que me quede quieto, pero no lo voy a hacer", contó con una sonrisa y con palabras de amor hacia su mamá.

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