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Hay continuos ataques a las lámparas LED, especialmente en la denominada zona roja. La reposición cuesta $900. También se producen daños por golpes o pedradas, además, de los que son cambiados de posición y los grafiteados
Los semáforos de la Cuarta Oeste en peligro por acción de vándalos
La zona de la Cuarta Este, en Ciudad, es la más afectada por vándalos en la red semafórica. El mayor problema es la rotura de las lámparas de LED, cuya reposición cuesta alrededor de $900. Aseguran que los motivos están relacionados con el área de influencia, la denominada “zona roja”, y que el objetivo de atacar los LED es que esté más oscuro. Otros daños obligan a reparaciones más complejas, como la del controlador electrónico, que cuesta entre $15 y $20 mil. En este caso, se debe a los accidentes de tránsito.
Otras malas costumbres de las que son víctimas estos equipos son las de colocarles calcomanías, propinarles golpes, atacarlos con pedradas o girarlos para que miren en direcciones absurdas, además del robo de las lamparitas.
Los equipos semafóricos que están en las esquinas peligrosas también son víctimas de los accidentes viales. Pareciera que los dispositivos se convierten en un imán para atraer autos descontrolados, en especial en las madrugadas de los viernes, sábados y domingos.
La Comuna de Capital explica que el vandalismo en los semáforos se focaliza en dos puntos. Uno es en el barrio San Martín, donde recientemente se instalaron dos equipos nuevos, que los vecinos no aceptaban, y los aparatos fueron blanco de daños, aunque ya incrementaron las medidas de seguridad en ese punto.
Pero el foco más conflictivo, es en la Cuarta Este, y según describió el director de Tránsito de Capital, Carlos Pratto “es en la zona roja, donde están las prostitutas a las que les molesta la luz y rompen las lámparas porque les conviene para que los clientes tengan más privacidad”.
Las zonas más afectadas por esta problemática son las calles Montecaseros, Beltrán , Ituzaingó, Federico Moreno y Santiago del Estero, entre otras.
Frente a esto es que colocaron cierres metálicos para proteger las lámparas con el fin de evitar robos, aunque esta medida no resultó porque los vándalos también los rompen.
En el balance que hizo Pratto, precisó que cada dos meses tienen que hacer reparaciones de luces y cajas de control, entre otras tareas.
“Todas las noches, para evitar el vandalismo, reforzamos esa zona con operativos de control con mayor presencia de preventores, pero igual hacen daños. Además, tenemos una cuadrilla que está las 24 horas manteniendo los semáforos”, manifestó el director de Tránsito de Ciudad.
En el Gran MendozaEn cuanto a las agresiones en general a los semáforos del Gran Mendoza, en el Ministerio de Transporte afirmaron que el área metropolitana es la más afectada, donde se registran entre dos y tres casos por semana. Son los vecinos los que hacen la demanda cuando se produce alguna falla, pero en general, los problemas son diversos, desde los que causan grafiteros que dibujan la hoja de marihuana, los que abren la ventana y roban los focos, hasta los más grave: atacan los controladores electrónicos.
Gustavo Pastor, director de Planificación de la Secretaría de Transporte, sostuvo que esta realidad preocupa porque se deriva dinero y esfuerzos para reparar daños que podrían destinarse a nuevas obras.



