Por Enrique Pfaab
No les dan más plata y para colmo les sacaron las tortitas. Y es solo el primer chispazo de lo que amenaza a ser una gran explosión en toda la provincia. Los obreros y trabajadores de la Municipalidad de San Martín se movilizaron para reclamar un incremento en sus salarios, después de que la paritaria provincial se cerrara sin mejoras. La comuna les dio un 15% pero lo rechazaron por insuficiente y continuarán con la protesta. En febrero, por “ajustes”, los trabajadores ya se habían quedado sin desayuno. Este era un mal acuerdo firmado en 1999, a cambio de una hora más de trabajo.
Empezó ayer en San Martín, pero el conflicto está latente en todos los municipios de la provincia después de que el pasado 15 de marzo se cerrara sin mejoras salariales la paritaria que estaba en marcha desde el 2 de febrero entre las comunas y el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM).
Ayer, después de declararse en estado de asamblea y movilización permanente, los trabajadores del municipio San Martín se manifestaron frente al edificio comunal y cortaron el tránsito en esa esquina, con redoblar de bombos, cánticos y quema de neumáticos.
Allí entregaron un petitorio pidiendo llevar el actual básico inicial de $1.070 a $2.850, además de mejoras en el salario familiar y el pase a planta de algunos contratados.
El secretario de Gobierno Oscar González, en representación del Ejecutivo y por la ausencia del intendente Jorge Giménez que está de viaje en Buenos Aires, ya los esperaba con un decreto firmado el día anterior otorgándoles unilateralmente “un aumento del 15 por ciento, a cuento de los que se resuelva cuando se retome la paritaria”, dijo el funcionario.
La mejora fue rechazada por insuficiente y los trabajadores decidieron quedarse movilizados hasta tanto se realice una oferta mejor que al menos llegue al 25%, sin perjuicio de lo que se resuelva en la mesa de negociación paritaria que, según la comuna, se reabriría el próximo martes.
González reconoció la validez del reclamo pero calificó como “imposible” llevar el básico a $2.850. “Sería un aumento del 160 por ciento que significaría el 120 por ciento del presupuesto municipal”, dijo. Además aclaró que la comuna reconoce como representante al SOEM y no a ATE, el gremio que reunió ayer a los disconformes, pese a que esta entidad está reconocida por el Ministerio de Trabajo de la Nación para defender los intereses de los trabajadores sanmartinianos.
El funcionario reconoció que las finanzas municipales están jaqueadas. Con los ingresos de coparticipación y solo la mitad de los vecinos que pagan las tazas, es poco el dinero que entra y mucho el que sale. Por ahora “ estamos garantizando el pago de las cosas básicas”, dijo el secretario de Gobierno, quien debió reconocer que “hay certificados atrasados” de las millonarias obras de infraestructura que inició el municipio hace 2 años y que hoy están casi paralizadas por retrasos en los envíos de fondos nacionales.
Ni con tortitas
El 2012 no arrancó bien para los municipales de San Martín. Para “recortar gastos que tienen impacto en las finanzas”, según reconoció el secretario de Gobierno, se decidió que no se les diera más el desayuno a los trabajadores y empleados. En 1999 el entonces intendente Pablo Patti había dispuesto por decreto llevar de 5 a 6 horas la jornada laborar sin aumentar sueldos. En cambio dispuso que se les diera el desayuno a la totalidad de los trabajadores.
La mano derecha del intendente dijo que “hemos recortado las tortitas porque era un gasto importante”. Además aseguró que también desaparecieron los gastos de catering. “Yo mando a la gente al supermercado para que compre las gaseosas y que un ordenanza me sirva”, sostuvo.
Lo cierto es que, remitiéndose al decreto de 1999, ahora a los empleados esa hora extra no se la pagan ni con tortitas.


