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La maestra de los pequeños fue imputada por abuso sexual en ambos casos tras la investigación que se inició con las denuncias de sus madres. El viernes  no hubo clases en la escuela a la que asisten

Los informes psicológicos acreditan que los dos nenes de 4 años no fabulan en sus relatos de abusos

Cecilia Osorioosorio.cecilia@diariouno.net.ar

Los dos informes psicológicos realizados a los nenes de 4 años que manifestaron haber sido abusados por su maestra jardinera confirmaron que “no fabulan ni tienen rasgos de mitomanía”, y acreditan que fueron sometidos a un abuso.

Las entrevistas las hicieron – una en mayo y la otra el jueves– los especialistas del Equipo para el Abordaje del Abuso Sexual Infanto-juvenil (Epaasi), del Poder Judicial. Constituyen una instancia previa a la Cámara Gesell, que se realizará e incorporará como una prueba testimonial más y en la que los psicólogos volverán a indagar sobre lo dicho por los niños en la consulta preliminar.

El reclamo de los progenitores de los alumnos no sólo hizo que la maestra jardinera, Sofía Massoputs, fuera separada del cargo, también aceleró en la Justicia la imputación y los peritajes.

La docente se presentó el viernes en la Oficina Fiscal Nº6 momentos antes de que se presentara una tercera denuncia en su contra: otra mamá contó que también su hijo fue toqueteado por la maestra y obligado a besarse con una nena.

Massoputs fue informada de la imputación en su contra y permanecerá en libertad porque no tiene antecedentes penales. Por tratarse de dos imputaciones, ambas por el delito de “abuso sexual agravado por la condición de educadora”, podría caberle una pena superior: de los 3 a 10 años previstos inicialmente la máxima se aumenta y la condena oscilaría entre 3 y 20 años.

A partir de las denuncias hechas por las primeras madres, el fiscal que sigue los casos, Fernando Giunta, explicó que cuando las situaciones se hicieron públicas –a partir de que los padres de los compañeritos de estos nenes protestaron en la puerta de la escuela Cristo de la Frontera, en Las Heras– no se habló de estos informes porque aún no los tenía en sus manos.

El director de Primaria, de la DGE, Walter Berenguer, dijo que la separación es “preventiva” en tanto que “quien debe dar luz sobre los hechos es la Justicia. Imputar no significa que la docente es culpable. Se presume que podrían existir algunas evidencias del hecho y se prosigue con la investigación”.

Después habló de que no se contactó con Massoputs, pero los directivos del establecimiento se mostraron shockeadas, por lo que ayer no hubo clases y se realizó una jornada institucional con el equipo de Bienestar Docente para fortalecer a las maestras.

Otro testimonioCuando a la primera denuncia se le sumó otra y las madres de los niños afectados se apostaron el jueves en las calles que circundan el edificio escolar ubicado en el barrio Cristo Redentor, otros padres compartieron sus testimonios.

Si bien no hubo denuncias, Andrea Orellano contó que a su sobrino, también de la sala de 4 años, podría haberle pasado algo similar: “Él tiene problemas de aprendizaje y no sabe expresarse más que con gestos y ademanes. Pero ahora que me entero de estos casos puedo decir que algunas compañeras me dijeron hace un tiempo que la señorita lo encerraba en el baño. No lo pude comprobar porque no habla”.  

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