Paola Alé[email protected]
Ya es una pelea sin retorno la que existe entre el ministro y los sindicalistas. En las últimas horas se intensificó. En la negociación del 1 de mayo, el Gobierno cedió a reclamos que el funcionario cuestionado rechazaba.
Los gremios de la salud pedirán que se le realice un estudio psicológico al ministro Matías Roby
Durante las primeras horas del jueves 1 de mayo, el gobernador Francisco Pérez, no durmió. Más bien estuvo abocado a seguir de cerca las negociaciones de su gestión con los trabajadores de los gremios más duros de la salud pública, ATE (Asociación Trabajadores del Estado) y AMPROS (Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud). Estos acampaban frente a la Legislatura y planeaban complicarle la Asamblea Legislativa al mandatario.
Pero pasadas de las cuatro de la madrugada, el acuerdo se cerró y los gremialistas se fueron a su casa. Claro, no sin antes haber obtenido un paquete de beneficios: un monto de aumento salarial superior al 34%, que les quitaran el tope de $5.500 de incremento y discusión salarial semestral. Pero los pedidos no terminaron aquí.
Ahora bien, hubo dos “cláusulas” en la negociación que quedaron pendientes. Una se refiere a la devolución de los días de paro y la otra, la más polémica, es la renuncia del ministro de Salud, Matías Roby, para quien, además, pidieron que le han un estudio psicológico.
El viernes hubo rumores de que este punto se había cumplido. Rumores que luego el Gobierno desmintió. Pero los sindicatos ratificaron el pedido de renuncia.
Una relación complicadaLa relación de Roby con los sindicalistas arrancó complicada, desde que asumió en su gestión, a principios de enero.
En un comienzo, apareció como amigo de la secretaria general de ATE, Raquel Blas, y de su par en AMPROS, Isabel Del Pópolo; pero después, por las disputas salariales del sindicalismo (que pidió aumentos para profesionales y no profesionales del 45%) y las reiteradas huelgas, se distanciaron cada vez más.
Hubo momentos en los que la pelea se hizo extrema. Uno de ellos fue cuando Roby aseguró que iba a pedir que se le quitara la personería jurídica a AMPROS y otro cuando afirmó que solicitaría rinoscopías para los dirigentes sindicales. Además, el ministro fue quien más militó el tope de aumento en $5.500, para evitar sueldos de $60.000 y aumentos de más de $20.000.
Pero las ideas de Roby habrían sido “entregadas” en la negociación del jueves. En el Gobierno, hay quienes aseguran que en muchas de sus decisiones el ministro no consultó al Ejecutivo. Una de estas fue la de anunciar que el aumento se les daría por decreto a los gremios, lo que nunca ocurrió ni estaba en las intenciones del gobernador. Otra fue la de solicitar la quita de la personería jurídica.
De todas maneras, a pesar de haber desacuerdos, la renuncia de Roby no ha sido aceptada por la gestión de Francisco Pérez. Si bien los sindicalistas insistirán en que se vaya, esto no es oficial.
Día clave Roberto Macho, secretario gremial de ATE, aseguró a Diario UNO que el gremio ha pedido la renuncia del ministro. “Queremos que se vaya porque no entiende nada acerca de la salud pública. Quiere privatizarla y manejarla como una empresa”, destacó el gremialista y agregó: “Roby quiere cambiar las grillas salariales y manejar los aumentos a discreción, en contra de toda ley vigente”.“El martes nos juntaremos con el ministro de Gobierno, Rodolfo Lafalla, para formalizar la propuesta. El miércoles la bajaremos a las bases”, explicó Macho.
Lo que más les importa, hasta el momento, es evitar el descuento de los días de paro. Si el Gobierno, ATE y AMPROS acuerdan, finalmente el arreglo será superior al que se estableció con el otro gremio que nuclea a empleados de la sanidad, ATSA. Esto puede complicar la situación de su secretario gremial, Juan Carlos Navarro. Se sabe que Navarro apoya al ministro del área.
Pedirán un estudio psicológico Los gremios duros de la salud pedirán al gobierno de Francisco Pérez un estudio psicológico para el ministro del área, Matías Roby.Según el secretario gremial de ATE, Roberto Macho, el ministro no está capacitado para ejercer esta función y agregó que, a criterio de los gremios, el funcionario realiza acciones que atentan contra la salud pública.Hasta ahora, no hay certezas respecto de que el ministro se aleje de su cargo. Lo que sí es evidente es la enemistad casi irreconciliable del titular de Salud con los gremialistas.



