Por Julián Vinacourvinacour.julian@diariouno.net.ar
Se trata del médico y militante del PRT asesinado en 1976, encontrado en octubre de este año en Tucumán por el Equipo Argentino de Antropología Forense.
Los Espeche esperan recuperar pronto los restos de su papá

La pluma de la memoria comienza a reescribir la historia del médico Carlos Espeche, padre de Mariano y Ernesto, el actual director de Radio Nacional Mendoza. Es que recién ahora empiezan a esclarecerse dudas que signaron durante 38 años las vidas de sus dos hijos, como el lugar en que fue enterrado o el sitio en que fue asesinado.
El hallazgo de sus restos fue oficializado definitivamente ayer en una conferencia de prensa convocada por ambos hijos, quienes dieron detalles de la investigación llevada adelante por el Equipo Argentino de Antropología Forense. En los próximos días, los Espeche viajarán a Tucumán para realizar los trámites judiciales correspondientes y poder traerlos a Mendoza.
Acompañados por María de Domínguez, referente de Madres de Plaza de Mayo Mendoza, y representantes de organismos de derechos humanos, Mariano y Ernesto se refirieron a su padre, quien militó en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).
“Teníamos información sobre que en abril del ’76 había sido asesinado en Tucumán y esto lo confirmó. Además, cambió judicialmente la causa, porque aporta datos muy importantes”, dijo Ernesto, docente y comunicador social. Luego, agregó: “Fue en Las Mesadas, localidad de Montero, al límite de Tucumán con Catamarca, en donde lo asesinaron. Se descartó casi por completo que lo hayan llevado a un centro clandestino de detención. Murió en ese lugar y fue trasladado inmediatamente al Pozo de Vargas, donde encontraron sus restos. Eso es lo que hay por ahora”.
A propósito del lugar, comentó: “Vinimos aquí, a la sede del MEDH (Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos), porque desde que tengo memoria mi familia consiguió acá el refugio y respaldo necesarios. Cuando nosotros nos quedamos viviendo solos con mi abuela, aquí nos recibieron y contuvieron. A muchos de los niños que yo conocí en este lugar los reencontré cuando comenzamos a militar en HIJOS. Acá me saqué sangre con mi familia para poder cruzar genéticamente esos datos con los restos que aparecieran”.
Impacto emocional “El genocidio y el terrorismo de Estado nos enseñaron que hay sentimientos que vienen desde lo más visceral, que no pueden expresarse con palabras. No es alivio, es como una mezcla de sentimientos, es tranquilidad con dolor...”, reflexionó Ernesto.
Carlos Espeche se casó con Mercedes Eva Salvadora Vega, también médica, madre de Ernesto y Mariano, y quien continúa desaparecida.
“Queda pendiente conocer qué pasó con mi vieja y muchos más. El 7 de junio del ‘76 se la llevaron de la casa en donde vivíamos y no se supo más nada”, contó Mariano Espeche.
Con relación a las causas por las que vienen militando desde siempre, Ernesto destacó: “Si yo no hubiese venido aquel día a sacarme sangre, no podrían haber cotejado nada. Por eso, es importante averiguar si hay dudas”.El hijo menor, Mariano, sumó: “Para mí y los familiares de desaparecidos, la vida es un rompecabezas y, a partir del hallazgo de papá, está mucho más completo. Ahora, falta mamá”. A su vez, agregó desde su fuero más íntimo: “En mi caso, predomina la paz. Mi vida, la de mis hijos y familia es mucho más completa, más vida”.