Los de Cleto no avalan las conversaciones entre el jefe comunal de Godoy Cruz y la gente de Macri. Creen que boicotea a Cobos para las presidenciales de 2015 y que el porteño quiere limarlo para ir con Sanz

Los "Cobistas" están enojados por la cercanía de Alfredo Cornejo y el PRO

Por UNO

Por Paola Alé

[email protected]

No es la primera vez que los seguidores del ex gobernador, ex vicepresidente y actual diputado nacional por la UCR, Julio Cobos, se enojan con el intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo. Ya es como

un clásico, parte del folclore. Si bien en algunos momentos han estado más juntos, hoy Cornejo y Cobos están alejados.

El cacique godoicruceño tiene más que consolidado su propio espacio en la provincia, cuenta con dirigentes importantes y controla el bloque en la Cámara de Diputados local. A nivel provincial, Cobos no

tiene un sector propio –tampoco lo necesita por lo que mide en las encuestas–, sino que fluctúa en el apoyo a territoriales, integrantes de la Línea Federal y a los que integran el espacio de Laura Montero.

Pero raramente se lo ve cerca de su ex ministro de Seguridad. Si bien el distanciamiento no significa agresividad, la separación se ahondó con los rumores de acercamiento entre Cornejo y el PRO. Es que los muchos radicales que están trabajando para que Cobos sea el candidato a presidente que lleve el Frente UNEN piensan que con estas conversaciones el cornejismo está boicoteando esa posibilidad. La situación llegó a su pico de tensión luego de que Cornejo se reuniera, hace algunos días, con el ministro de Gobierno de Macri, Emilio Monzó.

Por ahora, todo es parte de una elucubración política y no hay instancias internas ni alianzas selladas. Pero el malestar es real.

Un acercamiento incipiente

Los radicales que apoyan a Cobos no entienden por qué Cornejo se sienta a charlar con el PRO. Esto porque en la provincia –y según lo que dicen las encuestas–, el que sea ungido como candidato a gobernador por la UCR, ganaría tranquilamente llevando en su boleta al ex vicepresidente. Sin embargo, los que conocen de cerca al intendente, saben que Cornejo “ve más allá”. La explicación del acercamiento es que si Cobos fuera el candidato a presidente por UNEN, no resistiría una segunda vuelta.

Pero estas son especulaciones demasiado a futuro. Hoy por hoy, la verdad es que en la provincia Cobos va primero en las consultas electorales. Por esto, los radicales no cornejistas piensan que es el momento de consolidar el frente UNEN y que esa es la tarea que debe ocuparlos.

Así opinó el diputado nacional Enrique Vaquié: “La única alianza nuestra hoy es con el frente UNEN, que en Mendoza se presentó la semana pasada. Es el espacio que tenemos y por el que debemos trabajar. La tarea es consolidarlo”.

El disgusto de los cobistas es entendible, porque si bien las charlas entre Cornejo y Macri no son nuevas, sino de larga data, en estos momentos, son más que peligrosas.

Sobre todo porque mientras Cobos está recorriendo el país de punta a punta por la ruta 40, el mensaje de Cornejo es reunirse con el operador político número uno de Macri, el que traba las alianzas en todas las provincias.

En definitiva, de eso se trata el disgusto.

En el PRO local festejan la posibilidad de esta alianza. Sería lo mejor que podría pasarle a un partido que aún no tiene fuerza en la provincia. Aunque no hay que desconocer su logro en las elecciones de Capital, esto no alcanza para ser reconocidos. Hasta el momento, el PRO sólo ha podido aliarse con el Partido Demócrata, que no está pasando por su mejor momento.

Qué pretende usted de mí

El interés que el macrismo tiene en cerrar alianzas en el interior del país con aquellos partidos que resulten la mejor opción al kirchnerismo se replica a nivel nacional. No es ningún secreto que el PRO quiere participar del frente UNEN. Sin embargo, lo que le conviene a Macri es ingresar en un esquema de cinco candidatos presidenciables, en los cuales el voto se encuentre atomizado. En este panorama, Macri cierra perfectamente. No obstante, Cobos trabaja en otro sentido. Por eso se subió a un micro en Mendoza, el “cletomóvil”. Con él irá recorriendo el territorio, charlando con la gente y recordándole la hazaña de la 125. Lo que menos le hace falta a Cobos es que un hombre de su propio partido y con grandes chances de gobernar su provincia se ponga la camiseta amarilla. Cleto quiere ser candidato a presidente y no se va a bajar, como pretende Macri, para que le deje el lugar y la vicepresidencia sea para algún referente del radicalismo. El que más suena para ocupar ese sitio es Ernesto Sanz.