Por Javier [email protected]
El irreparable final de Luciana se suma trágicamente a la historia de Valeria Henríquez, Micaela Reina, Rosario Belén Amitrano y Andrea Ábalos Porcario, niñas que vivieron el mismo flagelo y que en su momento conmocionaron a la provincia, mucho antes de que se promulgara y se pusiera en funcionamiento la ley de protección integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes.
La ley nacional 26.061 fue creada en 2005 con la intención de preservar el ejercicio y goce de derechos de menores de edad a través del cambio de responsabilidades. Con ella se propuso a nivel legislativo avanzar en el diseño de políticas públicas que agilizaran acciones administrativas al momento de detectarse situaciones de riesgo y para ello se le entregó al Poder Ejecutivo el mando.
Antes de ponerse en vigencia la nueva normativa era potestad de la Justicia tomar la mayoría de las decisiones en una denuncia por maltrato, abandono o violencia infantil. Sin embargo ese mecanismo gubernamental quedó desterrado y en adelante el Estado a través del Organismo de Administración Local (OAL) se encarga de tratar cada caso de manera integral.
En el antiguo escenario institucional quienes tenían en sus manos la posibilidad de evitar eminentes tragedias eran los jueces de familia, situación que muchas veces fue criticada por falta de agilidad y eficacia y que derivó en Jury de Enjuiciamiento, como ocurrió con el juez de Tunuyán Carlos Bajouth o la jueza Elsa Galera.
Fue en ese contexto institucional que se conocieron algunas de los más cruentos asesinatos de menores, ocurridos en parte porque la Justicia no supo actuar bien y a tiempo para evitar lo que se presentaba como una muerte inminente según las evidencias.
►Protección integral. La ley 26.061 actúa para garantizar el ejercicio y disfrute pleno, efectivo y permanente de parte de los niños de aquellos derechos reconocidos en el ordenamiento jurídico nacional y los tratados internacionales.
Valeria HenríquezValeria Henríquez tenía sólo cuatro años cuando recibió la feroz golpiza que le provocó su muerte. La niña fue asesinada por quienes la tenían en custodia por orden del juez de Tunuyán Carlos Bajouth, quien terminó siendo destituido después de recibir un Jury de Enjuiciamiento por desoír las reiteradas denuncias sobre el contexto de riesgo en el que vivía la pequeña.
Los maltratos a los que fue sometida Valeria habían sido informados públicamente por una asistente social. Sin embargo por indiferencia o negligencia nunca provocaron la reacción de la Justicia hasta que los hechos fueron irremediables para la víctima. En un estado de subalimentación, con anemia y golpeada, el 29 de octubre de 1997 fue encontrada sin vida.
Micaela y AndreaEl cadáver de Micaela Reina apareció en el interior de una bodega abandonada en Guaymallén en el 2007. Las pericias determinaron que la menor de 12 años había sido abusada sexualmente. Luego de ser elevado el caso a juicio tres personas fueron imputadas y la jueza de familia Elsa Galera fue acusada de mal desempeño y sometida a un Jury de Enjuiciamiento.
Otro caso que también involucró a la misma jueza es el de Andrea Ábalos Porcario, de un año y medio y víctima del maltrato familiar. La niña fue retirada en dos oportunidades de sus padres, a los que la restituyeron antes de morir. En los documentos de los organismos de examen los indicadores de violencia aparecen en reiteradas oportunidades y Galera dijo que no se la informó.
Belén AmitranoAlejandro Amitrano está desde el año pasado detenido e imputado luego de pasar 13 años prófugo por la muerte de su hija de un año, Rosario Belén. La causa en su contra comenzó en 1999 cuando el hombre fue acusado por los médicos luego de que su hija recibiera asistencia en el hospital. En esa oportunidad los doctores diagnosticaron heridas graves y el riesgo de vida de la niña.
Inmediatamente después intervino la Justicia. Pero el Cuarto Juzgado de Familia, a cargo de la jueza Ruggeri, decidió que la menor siguiera viviendo con sus padres. Un mes después falleció y Amitrano desapareció. Su madre, Cecilia Cousau, fue juzgada en 2001 por abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo. Más tarde fue absuelta por falta de mérito.



