Por Ramiro [email protected]
Simpatía con acento italiano, la humildad de los grandes, talento y entrega hacia las nuevas generaciones. Esas son las primeras impresiones que causa el barítono Mario Cassi, cantante nacido en Italia que por estos días estará en San Juan junto con la soprano mendocina Verónica Cangemi brindando una clase magistral.
Dueño de una trayectoria imponente en los teatros de Europa, este artista lírico estuvo recientemente en Buenos Aires. Allí, en el teatro Colón, participó de cuatro funciones de la ópera El barbero de Sevilla y, aprovechando su viaje a la Argentina, llamó a su amiga Verónica Cangemi, cantante mendocina a la que él admira profundamente.
La soprano inmediatamente lo invitó a compartir unos días y, de paso, una master class que ella brinda en San Juan este fin de semana.
Recién aterrizado, el músico pasó por la redacción de UNO antes de seguir hasta la vecina provincia cuyana, habló de su relación con la Argentina y se hizo tiempo para compartir algunos consejos sobreel canto para quienes quieren construir un carrera a través de su voz.
“Estoy acá por una oportunidad que me ha regalado Verónica Cangemi, una artista que conozco mucho y siempre he apreciado. Tiene una carrera establecida en Europa y es muy reconocida. La conocía por su fama e importancia y finalmente tuvimos la ocasión de trabajar juntos en Italia, en la ópera Cosi fan tutte, y ahí nos hicimos amigos”, contó Mario.
“Vine a Argentina para unas funciones de El barbero de Sevilla en el teatro Colón. Fueron cuatro funciones con un público único, sólo Argentina permite eso. Es público preparado y al mismo tiempo apasionado. En Europa están preparados pero ya no está más la pasión. Me ha impresionado mucho el público de aquí, siempre tan cálido y atento. Si uno da mucho, el público responde, no es un aplauso gratuito. A mí me gusta sentir que el público responde a lo que hago y sin prejuicios. El argentino es el público menos prejuicioso que conozco”, completó Cassi.
–¿Qué pensás de los jóvenes cantantes argentinos?–He escuchado muchísimo talento argentino y pienso que las escuelas de canto están muy bien preparadas. Siempre alguien joven me pide un consejo o que lo escuche, creo que acá en Buenos Aires fue la primera vez de mi vida que escuché jóvenes bien preparados, que estaban en la justa dirección. No es tan usual eso, sobre todo en tiempos de crisis en los que no hay tanta disponibilidad económica para cursos de canto. Ahora esta clase magistral es regalarle a jóvenes de una región distante la oportunidad de trabajar y confrontarse con artistas internacionales. Eso es algo muy generoso, sobre todo de alguien con una agenda tan apretada como Verónica.
Cangemi y Cassi habían escuchado sus discos respectivamente hace tiempo. Ahora desde hace un año que cultivan esta amistad y ya tienen varios proyectos juntos, aunque otros son “sorpresas” sobre lasque no quisieron revelar mucho. Una de ellas es la posibilidad de que Mario cante en Mendoza, ya que esta vez sólo estará de visita y descansando.
“En Italia también se piensa al canto como un hobby, y una carrera como la de Verónica demuestra lo contrario. Si el Estado invierte en la formación de sus artistas puede ganar muchísimo en distintos aspectos, no sólo en lo económico. Por eso es muy importante dedicarse a los jóvenes y hacerles comprender que con trabajo y estudio pueden hacer de la música una profesión exitosa”, apuntó el barítono.
–Con todos los medios que hay hoy para hacerse conocidos, ¿qué debe hacer un cantante lírico para destacarse?–Hoy está internet, está Youtube, pero la ópera tiene una característica. Yo me pregunto siempre cómo es que todavía se puede hoy seguir haciendo ópera y con tanto público a pesar de las crisis. Eso es porque la ópera es una de las únicas cosas que se siguen haciendo igual que hace 200 años. Hacer una carrera en esto hoy es diferente, hacerse conocido es más simple, pero para destacarse es
siempre lo mismo: está el público, la orquesta y el cantante. En ese momento no hay prensa, internet, ni nada que sostenga lo que la voz no puede sostener. El camino es el mismo de siempre: estudiar. Sin mi profesor yo no hubiese sido nada.–Dentro del estudio, ¿qué tan importantes son las clases magistrales?–Las clases magistrales son fundamentales porque es la oportunidad de que grandes artistas traspasen su experiencia. En mi carrera he estudiado más de lo que he cantado. Hoy lamentablemente pasa
más lo opuesto. Cantan más de lo que estudian. Y demasiadas funciones no es algo bueno para la voz. El mundo piensa que los cantantes llegamos unos días antes de la función, hacemos lo nuestro y nada más. Pero en realidad implica muchísimo tiempo de estudio y preparación. Antes de mi primer concierto estudié seis años. A los jóvenes hoy les decís que estudien dos años y no les simpatiza para nada esa idea.Mario lo expresa con cierta preocupación, claro, ya que el año pasado tuvo 50 funciones y en lo que va de 2014 ya ha realizado 24 conciertos. Como si eso fuera poco, le espera una agenda abultadísimacon presentaciones en prácticamente todo el continente europeo. Mendoza tendrá que esperar hasta 2015 para oírlo.



