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Estos comercios retiraron ayer todos los carteles donde fguraban los costos de los aparatos. Para saber había que preguntarle a un vendedor y variaban “todo el tiempo”.

Las casas de electrodomésticos no tienen precios fijos ni los exhiben

Por Laura Zuliánzulian.laura@diariouno.net.ar

Incertidumbre. Esa es la palabra que podría definir lo que se vivía en las grandes cadenas de  lectrodomésticos. Como el rating de TV, que cambia minuto a minuto, se movían los precios ayer. Los carteles donde solían estar exhibidos los costos sólo estaban en algunos aparatos pequeños y en casas más chicas.

“¿Cómo que ahora es otro precio?”, se quejaba una mujer ante un vendedor. La señora, rubia, de unos 50 años, estaba indignada. Por un televisor LED, que sería el regalo de casamiento para su hijo, debería pagar $9.000, cuando el precio original que le habían dado era de $6.500. El vendedor, sin poder mirarla a los ojos y teniendo que ponerse al frente de una situación de la que no es responsable, intentaba calmarla. “Señora, yo también voy al quiosco todos los días y me sube todo”, le dijo. Fue peor. “Pero vos no comprás un LED todos los días”, le contestó, aún más irritada, la clienta.

Como ella, muchos compradores que recorrían ayer las casas de electrodomésticos se encontraban con una situación del mismo calibre en casi todas.

A la caza del precio

En Ribeiro, Garbarino, Frávega y Musimundo, las vidrieras no tenían ningún precio exhibido.

En todos los casos, si se tenía la intención de comprar, había que consultar cuánto salía lo que se quería adquirir directamente con un vendedor.

Adentro algunas cosas tenían los precios expuestos y otras no. Ribeiro sí mantenía sobre sus electrodomésticos los clásicos carteles con el precio de las minicuotas pero, a la hora de comprar, lo que había que pagar no era lo que figuraba en ese papel.

En el caso de Garbarino, los lavarropas, heladeras, notebooks y televisores LEDno tenían exhibidos sus precios, pero sí estaban en los pequeños electrodomésticos como las planchas o los de belleza personal.

En Frávega, otra de las grandes cadenas de electro, la situación era casi la misma, pero un poco más radical. No había ningún cartel de precios. Un vendedor contó que desde el jueves que los costos cambiaban “todo el tiempo” y que, ayer, el panorama era el mismo. “¿Si vengo mañana ya es otro precio?”, le preguntó esta cronista. “Si venís dentro de una hora ya puede cambiar”, contestó el vendedor, frente a una computadora, mientras miraba cómo los clientes iban y venían sin comprar.

Dijo que eso era lo que pasaba hasta ayer, el público iba pero no se llevaba nada. Similar era la situación y, la incertidumbre, con las formas de pago. “Hasta ahora recibimos las doce cuotas sin interés, pero dentro de una hora no sé”, comentó.

También en los supermercados que venden estos productos había llegado el alza de los precios. En una cadena, un aire acondicionado que el martes costaba $3.300 ayer salía $5.000. Lo aumentaron más del 50% en sólo un día.

Tarjetas sin cambios

Hasta ahora las tarjetas de crédito mantenían sus planes de cuotas sin interés. Diario UNO consultó con Nevada y allí aseguraron que, por el momento, mantendrían los convenios de 3, 6 y 12 cuotas sin interés en los negocios en los que tenían este arreglo.

Ricardo Díaz Godoy, uno de los encargados, dijo que hasta el momento no se restringirán esos planes de cuotas sin interés y fijas. “Muchos llegan y preguntan por qué no pueden comprar, pero lo que en realidad pasa es que en los comercios no les quieren vender”, comentó, y recalcó que con ellos los clientes pueden seguir manejándose de la misma forma.

Contó que entre el jueves y el viernes habían tenido una gran afluencia de personas que se acercaron a cancelar los créditos que habían tomado en dólares. “Creo que ese va a ser el principal problema ahora, porque lo que se compró en dólares se paga según la cotización del día”, explicó.

Y agregó que muchos habían hecho compras en el exterior creyendo que iban a pagarlas a un dólar a $6, pero que ahora se encontraron con que subió y no sabrían cuánto deberían abonar en total.

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