Por Cecilia [email protected]
El Centro Estratégico de Operaciones (CEO), que comanda el número de emergencias 911, recomienda a los automovilistas que sufran percances con los limpiavidrios que denuncien los hechos en la fiscalía o comisaría más cercana al lugar del hecho.
Se refieren a los limpiavidrios que suelen estar en la zona del nudo vial de la Costanera, en el área Fundacional y en la Rotonda del Avión.
“Recibimos muchos llamados con quejas, pero son pocos los que se toman el tiempo de terminar el trámite”, reconoció el comisario Alberto Albarracín, jefe del CEO.
Miércoles a la siesta. Marisa (nombre ficticio) va en su auto con sus tres hijos de 15, 12 y 4 años por la Costanera. Cien metros antes de llegar a la Rotonda del Avión, disminuye la velocidad porque el semáforo está en rojo. A la vera izquierda de la calle, unos cinco limpiavidrios –todos menores de edad– gritan y se empujan entre sí. “Al llegar a la esquina iba a paso de hombre. Uno de los chicos, de unos 13 años, empieza a gritar ‘¡Me pisaste el pie! ¡Me pisaste el pie!’. Me bajé del auto, le dije a mis hijos que trabaran las puertas y fui a ver qué le había pasado. Le dije que me mostrara el pie y que iba a llamar a la Policía y a la ambulancia. El resto de los chicos empezó a gritar que no llamara a nadie y uno de ellos me dijo: ‘Con 300 arreglamos todo’”, cuenta esta mujer de 38 años que vive en Bermejo y pasa casi todos los santos días por el lugar.
La historia de Marisa terminó con un chico de unos 17 años escapándose cuando llegó la policía, otros dos menores de 5 años asistidos por la Defensoría del Menor de Guaymallén (que desde hace días está relevando la zona ante su presencia) y el supuesto herido llevado en un móvil hasta la comisaría para intentar ubicar a su madre. La mujer concurrió luego a la 25ª a radicar la denuncia, cansada ya del amedrentamiento constante que dice sufrir la mayor parte de las veces que transita por esa esquina y preocupada por la presencia de chicos tan pequeños.
Denuncia inconclusaInsultos, escupitajos, rayones en el auto, robos de carteras o abrigos, groserías si la que maneja es una mujer, son parte de la fauna urbana que cientos de automovilistas deben soportar en estos puntos y en otros del Gran Mendoza.
“Todos los que hemos pasado por ahí alguna vez hemos visto algo de esto”, admitió Albarracín. El jefe del CEO reconoció, sin dar precisiones, que son muchas las llamadas de conductores que sufren este tipo de “acoso” por parte de algunos limpiavidrios, “ya sea porque no les dieron dinero o porque no quiso detenerse”.
Albarracín explicó que ante el aviso al 911, se desplaza una movilidad “para verificar esa información, pero suele pasar que cuando nos ven llegar, salen corriendo. Otras veces logramos identificarlos, vemos si tienen alguna medida pendiente y como mucho, los podemos llevar en averiguación de antecedentes, pero si la gente no hace la denuncia en la fiscalía, mucho más no podemos hacer, porque casi nunca los pescamos in fraganti. La gente solo denuncia cuando tiene un perjuicio en su auto, una rotura en el parabrisas o una puerta abollada, para que les cubra el seguro, pero nada más”.
Consultado acerca del rol que juegan las cámaras de seguridad que están instaladas en las mencionadas esquinas, el jefe destacó que son “una buena herramienta” y que gracias a ellas algunas veces logran llegar antes de que se produzca algún incidente, ya sea por parte de los limpiavidrios o de “conductores que tienen un mal día”.
Problema sin soluciónTal vez una de las mayores trabas que tiene el problema de los limpiavidrios es que están ubicados “en tierra de nadie”, ya que los de la zona del Área Fundacional, en la mano que corre de norte a sur, lo hacen sobre la vereda del puente del canal Cacique Guaymallén, límite político entre los departamentos Guaymallén y Ciudad, mientras que los de la Rotonda del Avión están en una especie de “triple frontera” entre Capital, Guaymallén y Las Heras.
Si bien Capital tiene desde hace 10 años una ordenanza que prohíbe esta actividad (ver aparte), los otros departamentos no cuentan con normativa específica, con lo cual muchos creen que la salida debería venir de la mano de la Legislatura con una ley que la regule de una vez por todas.
Diario UNO consultó con Capital y Guaymallén cuál es el accionar de las comunas ante la problemática. A través de su oficina de Prensa, la primera dijo escuetamente que en el caso del Área Fundacional, “si están del otro lado de la Costanera no es nuestra jurisdicción y si están en la zona de Capital, se los retira”. En tanto, fue imposible dar con algún funcionario de Guaymallén que respondiera al interrogante.
“Hay aquí un problema de inclusión social. Es imposible tenerlos controlados. Hay muchos que se ganan el pan diario con esto, pero no sabemos si otros aprovechan para delinquir. La situación es muy compleja”, cerró Albarracín.
►Límites. Una de las trabas es que los limpiavidrios es que están ubicados “en tierra de nadie”, o sea, en cruces de calles que son los límites políticos entre dos o tres departamentos del Gran Mendoza.►Inclusión social. “Es imposible tenerlos controlados. Hay muchos que se ganan el pan diario con esto, pero no sabemos si otros aprovechan para delinquir. La situación es muy compleja”, comentó Alberto Albarracín, jefe del CEO.



