Por Alejandra Adiadi.alejandra@diariouno.net.ar
Nancy Domínguez lleva más de tres semanas en el Hospital Central sin que OSPAV le provea las medicinas que necesita para su tratamiento.
Larga internación a la espera de medicamentos
Tupungato. Hace más de tres semanas, a Nancy Domínguez (57) la derivaron al Hospital Central para realizarle una biopsia y le detectaron que padecía aplasia medular. Desde ese día permanece internada esperando que la obra social le dé la medicación que le corresponde para que empiecen a realizarle un tratamiento que buscaría frenar el crecimiento de tumores, ya que por su edad no puede recibir un trasplante. OSPAV , la mutual que posee gracias a que su esposo es viñatero, le consiguió una de las drogas que necesita, pero aún esperan el resto de los remedios. Como ella, son varios los afiliados de la Obra Social Vitivinícola que vienen denunciando demoras y falta de cobertura médica en la provincia.
“Recién hace tres días, cuando me puse delante de ellos a escribir un cartel para dar a conocer la situación y reclamar, pudieron conseguirme uno de los medicamentos, pero el otro dicen que está faltando. ¿Entonces? La gente así se muere esperando”, relató Roberto Quiroga, sobre lo que tuvo que hacer para que desde la filial provincial de OSPAV respondieran a parte de las necesidades que está teniendo su suegra.
“Ellos son muy humildes y no querían reclamar porque tenían fe de que les iban a dar todo como corresponde, pero eso nunca pasó. Si no se empieza el tratamiento urgente, nos han dicho que esto puede avanzar todos los días”, agregó este hombre que se puso al hombro la emergencia de los Domínguez, su familia política, que es oriunda de Santa Clara, uno de los distritos rurales más alejados del centro de Tupungato.
GestionesAnte la consulta hecha por Diario UNO, desde la delegación mendocina de la obra social respondieron: “El encargado Rodolfo Martínez viajó a Buenos Aires para reclamar por estos medicamentos y solucionar otros pedidos. Lo que pasa es que no depende de nosotros, sino de la sede central, que es de donde nos mandan todo”. Además afirmaron que pronto les entregarían los fármacos inmunosupresores que requiere la paciente para tratarse. Aún deben cumplir con inmunoglobulina antitimocítica.
Sin embargo, este no es el único caso de mendocinos que se han visto perjudicados. “Ahora conseguí que me dieran algo de insumos pero necesito más y urgente para el tratamiento con la bomba de insulina. Tenés que estar dependiendo de cuándo ellos te mandan las cosas”, contó desesperada Camila Ríos, que padece diabetes tipo 1.
Esta joven que vive en Luján y que tiene apenas 18 años recibe diariamente microinfusiones debido a sus problemas renales. OSPAV debería otorgarle la totalidad de lo que requiere esta terapia, que afirmó no poder pagar, cuyos insumos cuestan $1.700 y le duran sólo un par de meses.
Reclamos desde el Valle de UcoTambién los obreros de viñas y de bodegas del Valle de Uco están entre los afectados por el cese de prestaciones médicas y el incumplimiento en la entrega de medicamentos e insumos.
Desde la filial valletana de OSPAV y de Soeva (Sindicato de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines), que nuclea a más de 4 mil trabajadores, denunciaron que la situación es responsabilidad de la dirigencia nacional de la obra social. Entre otras quejas manifestaron desconocer a dónde van los aportes de los obreros ya que la obra social en la región no tiene casi cobertura y los prestadores contratados están cobrando como terceristas entre 40% y 200% más caros sus servicios.
“La obra social mantiene deudas con sus prestadores de entre 6 meses y un año y atrasos muy importantes en la entrega de medicación y en el cumplimiento de tratamientos”, describió María Belén Anchi, secretaria general de ese gremio.