Gloria Noemí Escudero, acusada por no hacerse responsable del caché de la cantante tropical, utilizó el nombre del municipio de General Alvear para sacar provecho en comercios de la zona. El público la fue a buscar con la policía.

La Viuda Negra no solo estafó a Lía Crucet

Por UNO

Por Gonzalo [email protected]

Lo que debía ser una fiesta en General Alvear, terminó siendo una estafa. Es que el pasado miércoles, la cantante de cumbia Lía Crucet se iba a presentar en la Casa de la Cultura del departamento sureño, pero todo quedó en la nada cuando se dio cuenta que era víctima de una treta montada por Gloria Noemí Escudero, una mujer conocida por sus andanzas en las tierras de Juan Bautista Bairoletto.

La popular Tetamanti llegó al departamento de General Alvear con la idea de brindarse a su público, aunque al momento de intentar cobrar el caché por su presentación se encontró con que todo era una farsa.

Crucet debía cobrar la suma de 60 mil pesos pero nunca los tuvo en su poder. Es más hasta el sonidista del espectáculo decidió no encender los equipos porque la Viuda Negra no le pagó los 8 mil pesos del servicio.

Escudero, que en 2007 fue detenida y acusada de dormir a camioneros para luego robarle pertenencias, había montado el espectáculo de manera particular, pero al verse entre la espada y la pared puso de por medio al municipio el cual, según ella, debía hacerse cargo de los gastos.

Para el espectáculo, la supuesta empresaria había vendido sólo 40 entradas a un valor de 50 pesos. Ante la desesperación por recaudar lanzó un 2 por 1 que no tuvo éxito, por lo cual redobló la apuesta a un 3 por uno.

Así y todo la gente no le dio aceptación al show de Crucet, por lo cual Escudero, para hacer número en la Casa de la Cultura, hizo entrar gente sin abonar entrada. En total fueron 100 las personas que nunca pudieron disfrutar del show.

También se supo que un grupo de personas, que habían abonado la entrada fue hasta la casa donde vive la Viuda Negra, pero nunca recibieron respuesta a pesar de haber llegado en compañía de efectivos policiales.

Esta mujer no solo estafó a Crucet, al sonidista y al público que se hizo de las entradas, sino que también dejó un tendal en varios comercios del departamento.