La entidad provincial remarcó además que, como si las circunstancias económicas no fueran suficientemente malas, "las magras ganancias de empresarios y comerciantes pueden quedar en manos de delincuentes".

La Unión Comercial e Industrial se quejó por la inseguridad y reclamó que protejan "a los que trabajan"

Por UNO

La Unión Comercial en Industrial de Mendoza sacó un durísimo comunicado acerca de la inseguridad en la provincia y cómo afecta a la actividad a través del siguiente comunicado:

Ante los innumerables hechos de inseguridad de que somos víctimas los mendocinos en particular y los argentinos en general, UCIM no puede otra cosa que reclamar por el derecho que tenemos todos a vivir en paz, sin temor a que los asesinatos y robos formen, inexorablemente, parte de nuestra vida cotidiana.

Con la desigualdad social como el origen y con la falta de medidas integrales y adecuadas para luchar contra este mal, vemos azorados como día a día mueren personas de nuestra comunidad en manos de la irracionalidad y la violencia sin sentido.

Conocemos de la complejidad del tema, de la imposibilidad de erradicar el mal en el corto plazo y de la innumerable cantidad de factores que confluyen para que nuestra sociedad sea lo que hoy es: una sociedad violenta.

Más aún porque Mendoza es hoy un lugar de comercio, consumo y tránsito de droga. Periódicamente la crónica policial nos muestra que por nuestro territorio circula un volumen importante de estas mercancías que tanto daño hacen a nuestros jóvenes.

Pero ante este panorama desolador no podemos quedarnos pasmados.

Queremos más medidas que ayuden a proteger a la mayoría, a la gente que trabaja para el desarrollo de una provincia próspera, con educación, derechos garantizados y ejercicio pleno de la libertad.

Por supuesto que este contexto no sólo afecta a los ciudadanos en su vida cotidiana sino además y de manera muy fuerte, la actividad comercial y productiva de nuestra provincia.

Cada día nos despertamos con noticias de negocios asaltados, boquetes abiertos, robos en supermercados farmacias, kioscos, heladerías, grandes, medianas o pequeñas empresas. Ningún rubro se ve exceptuado de este flagelo.

Los consumidores tienen miedo de salir a las calles, eligen lugares cerrados para hacer compras, temen llevar dinero en sus carteras o bolsillos o eligen horarios en los que se sienten más protegidos.

Como si las circunstancias económicas fueran insuficientes, las magras ganancias de empresarios y comerciantes pueden terminar en manos de delincuentes, si es que tenemos la suerte de no sufrir ningún daño personal o de quienes están a nuestro cargo

No sólo los robos y asaltos afectan el desarrollo normal de las actividades más básicas sino que los asesinatos han llegado al extremo de afectar nuestra imagen turística internacional, que tan arduamente se trabaja para construir desde diversos sectores, como es con el caso del reciente asesinato del joven neozelandés.

La consecuencia de este hecho impactó en la comunidad internacional a tal punto que los gobiernos de Australia y Nueva Zelandia, informan que Argentina es peligrosa por la creciente inseguridad y la colocan en el mismo ranking que Buenos Aires. Todos los medios reflejaron durante estos días esta realidad.

No podemos concebir la muerte de una persona más. Unos pocos no pueden decidir sobre la vida y la muerte de nuestros familiares, amigos y vecinos. Los ciudadanos comunes no podemos de ninguna manera avalar el delito, escondiendo la cabeza o comprando productos de dudosa procedencia.

Es hora de proponernos en serio frenar la violencia y entre todos, generar instancias de más educación e inclusión.

Pero también, debe quedar bien claro que los responsables finales de nuestra seguridad son los miembros de los tres poderes del estado: Legislativo, Ejecutivo y Judicial. Estos deben generar normas que nos protejan, poner en marcha políticas que prevengan e impidan la violencia y en todas las instancias castigar, como fija la ley, las acciones que atenten contra individuos, sus bienes y la sociedad en general.

Cada uno, desde su lugar, debe participar activamente en la reconstrucción de la Provincia pacífica que conocemos y queremos recuperar.

Daniel ARIOSTO

Presidente de UCIM