El mediodía de este viernes será encandilado por la figura estelar de Lita Tancredi, una maestra del teatro mendocino que vino a este mundo para dejar todo por el escenario.
A las 12.30, en el Aula Magna de la Facultad de Artes y Diseño de la UNCuyo (Ciudad Universitaria, parque General San Martín) se reconocerá a Tancredi con el premio Galina Tolmacheva.
“Comencé con los lineamientos de Tolmacheva, así que es una sorpresa que justo me den este premio”, expresa la actriz, directora y docente teatral, que a sus 80 años mantiene su vigencia sobre las tablas y hasta lleva adelante su propia sala ubicada en la calle Montecaseros de Ciudad.
“Los premios son un reconocimiento a lo que uno ha hecho. Y yo he hecho lo mismo que hacen todos los actores, trabajar con amor. ¿Por qué a mí? Me parece que es mucho para mí. Pero me dan motivaciones para seguir trabajando por el teatro mendocino”, agrega con emoción.
Tomar al teatro como herramienta para la inclusión social es una de las puntas que justifican esta distinción, que en años anteriores han recibido el Flaco Suárez y Pablo Flores.
Los porteños Claudio Pansera y Carlos Fos también recibirán el galardón este mediodía junto con la mendocina Lita Tancredi, jurado honorífica de los Premios Escenario que otorga este suplemento.
Una vida dedicada al arte de la inclusión
Tiene 80 años recién cumplidos y lleva unos 60 -ya no se acuerda- dedicada, sobre todo, a la inclusión social y a la educación a través del arte escénico.
El festival Creando en Libertad es un claro ejemplo de su carrera. Ella lo creó para la inclusión de chicos con capacidades diferentes que subían a un escenario para conmover y movilizar al público. Se desarrolló durante nueve años. No continuó por razones económicas.
Después de más de media vida dedicada a la docencia en teatro infantil, con clases para niños, ahora Lita Tancredi se volcó a los adultos mayores. Y ahí está el elenco Las Trillizas Sacachispas sacándoles lustre a las tablas para honrar la aventura escénica de su maestra.
“Hace dos años actué en un cortodrama, también en un cortometraje y un largometraje. No descarto volver a actuar”, arriesga Lita. Y define al teatro como “una caja de Pandora, uno nunca sabe cuándo sale un mago por ahí y te invita a volver al ruedo”.
“No tengo materias pendientes en el teatro. Amo a Lorca, para mí Lorca es música. Y trabajé muchas obras de él. Hoy lo que quiero, mi propósito, es llevarle alegría a la gente”, concluye.



