Un pastor colombiano de esa congregación fue detenido en Buenos Aires. Su par en nuestra provincia aseguró que no hay denuncia ni causa contra la institución.

La sede mendocina de la Iglesia Ministerial se defiende de acusaciones

Por UNO

La entrada al reino de Dios tiene dos custodios en la puerta. Visten impecablemente, de traje y corbata, y miran desconfiados como corresponde a su desconfiado oficio. Es viernes a la noche, momento de oración para algunos de los 120 creyentes que tiene en Mendoza la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional.

El templo está en Corrientes al 200, en la zona de la Alameda. Es un edificio alquilado, amplio, y que como único anuncio tiene un cartel en la parte superior de letras azules.

Andrés es uno de los hombres de traje que están  en la puerta. Es serio pero amable y tiene un innegable acento centroamericano. Pregunta el motivo por el que el periodista busca al pastor. “En este momento es imposible que lo atiendan, porque estamos en una  celebración, pero llámeme entre las 21.30 y las 22 (una hora y media más tarde), cuando concluya”, dice, y facilita su celular.

Y a la hora pactada el pastor Julián Mateus, responsable de la filial mendocina de esta iglesia, atiende al curioso con la misma seriedad y cortesía. “Primero le tengo que agradecer. Usted es el primero que ha venido a hablar con nosotros. Los medios han dicho muchas cosas de la Iglesia sin habernos preguntado nada”, dice.

Esas “muchas cosas” han sido malas y fueron contadas en medios de Argentina, Uruguay y Colombia, entre otros. En el país la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional era casi desconocida hasta fines de octubre, cuando uno de sus pastores y principales referentes en el país, el colombiano David Acevedo Muñoz (30), fue detenido acusado de ser parte de un grupo ligado al narcotráfico y el lavado de dinero. Se supo entonces que en Colombia la cofundadora del movimiento, María Luisa Piraquive, había comenzado a ser investigada en 2006 por lavado de activos y enriquecimiento ilícito.

Esa vez, después de intervenciones telefónicas y otra serie de investigaciones, se secuestraron en una playa de estacionamiento subterránea ubicada debajo de la avenida 9 de Julio, en Buenos Aires, más de 100 kilos de cocaína. Esas pesquisas también incluían el lavado de dinero y la evasión al fisco de un grupo de empresarios inmobiliarios, del que el pastor (hoy detenido en Devoto) sólo era parte, supuestamente.

El pastor Julián Mateus habla tranquilo. Cuenta que la Iglesia se define como “neopentecostal” y que no es evangélica, como muchos la califican erróneamente. Dice que fue fundada hace 45 años en Colombia por Piraquive y que hoy “tenemos más de mil filiales en todo el mundo”.

Relata que llegaron a la Argentina “hace 7 años”, cuando una familia de buen pasar cedió una casa en Arroyo Seco (Santa Fe) para la primera sede. Actualmente hay también iglesias en Capital Federal, Lomas de Zamora, Isidro Casanova, San Fernando, Córdoba, Clorinda, Rosario, Concordia y esta, de Mendoza. Están previstas otras en Bell Ville, La Plata, Posadas, San Nicolás y Pergamino. Mateus no niega ni defiende a su par Acevedo  Muñoz. Dice que la iglesia “no investiga a sus miembros” pero aclara que la organización religiosa “no está investigada ni denunciada y no hay ninguna causa en curso contra ella”. Y lo que dice es cierto, al menos en  Mendoza. La Dirección de Lucha contra el Narcotráfico de la Policía provincial no tiene hasta aquí sus ojos puestos en ella y no se pudo confirmar que alguna fuerza federal siga sus movimientos.

Además, el pastor asegura que “estamos totalmente en regla con la AFIP” y explica de dónde vienen los ingresos del movimiento: “Todos tenemos nuestros trabajos, salvo los que no pueden cumplir con una rutina laboral por  los viajes que deben hacer. Como dice la Biblia, todos los creyentes ponen el diezmo y ese dinero se deposita en una cuenta bancaria de la Iglesia que luego se distribuye entre las sedes. Todo es transparente”. Acota  que la Iglesia no tiene propiedades en el país y que todas sus dependencias son alquiladas. “Estamos ahorrando para poder adquirir nuestros lugares propios algún día”, sostiene.

Para Mateus que “han tergiversado todo” en las informaciones que involucran a la Iglesia. “Por un caso aislado están involucrando a todos”, dice, e indica que después de la detención del pastor “se recibieron amenazas y hubo destrozos y quemaron el altar” en la iglesia de General Pacheco, donde el detenido Acevedo Muñoz dirigía el culto.

Sobre las acusaciones contra la líder mundial de la iglesia, María Luisa Piraquive, dice que “todo es falso, no hay causa en Colombia”, y relata que la denuncia contra ella por lavado de activos, enriquecimiento ilícito y  supuestos actos discriminatorios “se realizó en 2006 en Colombia por personas que fueron separadas de la iglesia por mal comportamiento, actos que impedían que tuvieron funciones de púlpito. Estas personas iniciaron  una campaña en las redes sociales,de las que después se hicieron eco los medios de comunicación. Pero esa causa se cerró en 2011”.

Mateus indica que todo es “un hostigamiento religioso. No somos una secta. Hay libertad de culto y ya hemos iniciado acciones legales por esta persecución”.

Negocios inmobiliarios en Nordelta

La causa que roza a la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional en Argentina investiga los delitos de narcotráfico, lavado de dinero y una millonaria evasión impositiva, vinculada con negocios inmobiliarios en  zonas exclusivas como Nordelta.

El responsable del expediente es el juez federal de Lomas de Zamora Alberto Santamarina, que ordenó varias detenciones y procesamientos de personas, en su mayoría de nacionalidad colombiana.

Santamarina argumentó  en esas medidas que las reuniones que se realizaban en la sede de General Pacheco de la Iglesia “más allá de la finalidad religiosa que pudieran tener, podrían tratarse de un punto de encuentro que facilitaría, al menos, la privacidad entre los diálogos o la entrega de elementos entre los concurrentes, en un marco de aparente normalidad, lejos de cualquier sospecha de actividad ilícita”.

Dato

Cómo empezó. A partir de la detención en Buenos Aires de uno de sus pastores, se desataron sospechas sobre toda la Iglesia de Dios Ministerial, que tiene una sede en Mendoza.

Casi medio siglo. Esta inglesia neopentecostal fue creada hace 45 años en Colombia. Su líder, María Piraquive fue denunciada por diversos ilícitos en 2006.

En el país. Dios Ministerial de Jesucristo Internacional llegó a la Argentina hace 7 años. Tiene sedes en varias ciudades y por ahora son todas alquiladas. Se mantiene con el diezmo de sus seguidores.