Este agosto se podría rotular como un agosto de primavera, ya que las máximas para esta semana estarán por encima de los 20°C y se estima que esa será la tendencia a lo largo de todo el mes.
Los valores de la semana están dos grados por encima de la media para esta época, dijeron en el Servicio Meteorológico de .
Eso explica en buena medida que algunos cultivos como los ciruelos y los almendros hayan florecido a esta altura, lo que para Contingencias Climáticas puede entrañar un peligro por virtuales heladas, que en agosto y septiembre habitualmente son una amenaza.
Además, existen posibilidades de que no sólo en agosto sino también en setiembre y octubre se registren temperaturas por encima del promedio histórico.
Esto, sin embargo, no invalida que durante las próximas semanas hiele e ingrese un frente frío.
"Hay que seguir la evolución y el desplazamiento de los frentes fríos", advirtieron desde el Servicio Meteorológico.
"Hay un 40% de posibilidades que en agosto, setiembre y octubre la temperatura sea más elevada que la media. Y hay 40% de que precipite menos que el promedio histórico", agregó Carlos Bustos, de Contingencias.
Los cultivos
"Agosto y setiembre son meses embromados y hasta mediados de noviembre hay estadísticamente posibilidades de heladas", dijo Ana María Martínez, subdirectora de Emergencia Agropecuaria.
Lo que dice Martínez cobra especial importancia porque si bien no hay a la vista pronósticos de heladas, ningún meteorólogo las descarta.
"Lo que hay que destacar es que ya hubo floración (se adelanto entre 20 y 30 días) y no hay que descartar el riesgo de alguna helada tardía", aportó el pronosticador Nilo González.
Depende de la magnitud de la helada se puede quemar la flor, y si se quema la flor no hay fruto.
No sólo agosto
"Hasta fines de agosto se esperan temperaturas iguales o más altas que las normales. El riesgo de una helada importante es muy bajo, pero no por eso se descarta que en setiembre se registren algunas heladas o ingrese aire más frío", dijeron especialistas de Contingencias.
Ese esquema se repetiría los dos meses siguientes.
En esta tónica, otro dato fuerte es que según a los modelos climáticos, hay entre 60% y 70% de posibilidades de que en los últimos meses del año llegue a nuestra región el fenómeno La Niña, que implicaría mayores temperaturas y menores precipitaciones.
"Es lo opuesto a : un enfriamiento anormal de las aguas del Pacífico ecuatorial, que genera modificaciones en la circulación atmosférica a nivel global y hace que a nuestra región llegue un clima más seco", detalló Bustos.
