Mendoza Domingo, 1 de julio de 2018

La mejor labor periodística del país se quedó en El Siete

Marcela Fabiana Navarro, periodista y locutora

Cuando comenzó a trabajar en El Siete, la locutora, periodista y conductora Marcela Navarro -reciente ganadora del Martín Fierro Federal por mejor labor periodística- tenía apenas 20 años. Allí comenzó una carrera en los medios que la hizo merecedora de la distinción que no es otra cosa que un premio al esfuerzo y al compromiso con la tarea que ejerce. Marcela Navarro sabe que el periodismo es más que la mera transmisión de información. Es un compromiso con la comunidad, es ofrecer una visión integral, que no sólo aporte a comunicar los problemas, sino más bien a comprenderlos en toda su dimensión.

En eso se ha basado su historia en los medios, que hoy la encuentra plena y satisfecha con el camino transitado y entusiasmada por los desafíos hacia el futuro. En esta entrevista contó a Diario UNO qué significa para ella el oficio periodístico y desde qué lugar ha decidido ejercerlo. -¿Cómo fueron tus comienzos?-Yo nací en San Carlos, en Eugenio Bustos, y me vine a estudiar locución y comunicación en la Universidad Maza. Tenía 20 años cuando empecé a trabajar en el El Siete. Pero en Eugenio Bustos ya trabajaba en una radio, cuando tenía 18 años. -¿Seguías viviendo en San Carlos mientras estudiabas?-Sí, vivía en Mendoza toda la semana pero esperaba los viernes para volverme a mi casa. Cuando vivís en un pueblo, te pasa eso, extrañás un montón. Hacía radio los fines de semana allá. Tenía un programa de radio en el que presentábamos música y noticias, los sábados a la mañana -¿Siempre quisiste estudiar periodismo?-A mí me gustaba mucho abogacía. Pero me decidí por periodismo. -De hecho, trabajás en televisión desde muy chica. -Toda mi carrera, excepto esa incursión en radio y una pasantía en LV8 Radio Libertador, ha sido en el El Siete.

-¿Cómo entraste a trabajar al canal?-Estaba en la facultad, y nos habían pedido hacer un trabajo en el que teníamos que buscar una personalidad mendocina para entrevistar. Yo busqué a Sergio Dimaría y a Marcelo Romanello. Se me habían terminado justo las pasantías en Libertador. Entonces me tomaron una prueba de cámara en El Siete, y me quedé. -¿Siempre te apasionó la televisión?-Me identifico con la tele siempre. Al principio trabajaba muchas horas, me la pasaba en el canal. Pasé años trabajando diez u once horas por día. Entraba muy temprano, conducía el noticiero de las siete de la mañana. Hacía producción, seguíamos y trabajaba en el noticiero del mediodía. Me iba a la facultad y volvía al canal. Obviamente, podés hacer eso cuando sos más chica y no tenés hijos. -¿Y qué hacías tantas horas, todo el tiempo estabas frente a cámara?-No, hacía diferentes cosas, informes, edición, producción. Trataba de aprender siempre.-Era otra época también, menos tecnológica-Totalmente. Los que hacíamos el primer noticiero de la mañana nos teníamos que levantar muy temprano porque nos informábamos por los diarios de papel, además había internet sólo en el canal. Era otro mundo. -¿Cómo has vivido todo este cambio a cuestiones más tecnológicas, como plataformas de noticias digitales, redes sociales, transmisiones en vivo por internet?-A mí me encanta la tecnología. De hecho estoy haciendo una diplomatura en Redes Sociales en la UNCuyo. Pero me doy cuenta de la enorme brecha tecnológica que tenemos con respecto a la gente más joven. Ellos han nacido con ese lenguaje. Y a los más grandes nos cuesta más, pero a mí me gusta el cambio y me adapto. En esta profesión tenés que aprender y aprender todo el tiempo. La comunicación va cambiando y la televisión de hoy dentro de un par de años va a ser otra cosa, los medios en general. -¿Cómo te ha cambiado la perspectiva con respecto al periodismo entre esos primeros tiempos tan intensos y tu realidad actual?-Una va cambiando aunque la vocación es la misma. Al principio estás sorprendida de todo. No me importaba estar todo el día trabajando. Es muy bueno porque adquirís más experiencia. Pero ahora una analiza, investiga más. Mirás de otra manera, desde la experiencia y tratás de hacer algo mejor. Con los mismos recursos técnicos, pero con más información, con más back ground. Otra de las diferencias es poder elegir qué tipo de coberturas hacer.-¿Sentís que querés que cambie algo de la realidad a través de tu trabajo?-Pasa que cuando llegás a cubrir determinada situación, por ejemplo, la de un delincuente, no podés no mirar el caso desde otra perspectiva. Sabemos cómo comienza el tema. Hemos hablado con psicólogos, hemos estado en los barrios conflictivos. Sabés qué ha pasado (o qué puede haber pasado) en la vida de una persona para llegar a esto. Tenés una comprensión más general para sacar una mejor nota sobre esto. -¿Pensás que esto puede ayudar a buscar soluciones, desde lo institucional? -No estar sólo en el hoy puede ayudar a buscar soluciones. Porque después de que pasan las cosas, se puede buscar justicia relativamente, porque el daño no se repara por completo. Hay que actuar antes sobre estas situaciones.-¿Creés que vos en particular y los periodistas en general tenemos una responsabilidad?-Creo que sí tenemos responsabilidad, sobre todo en la comprensión de los problemas. Me parece que es muy liviano hacer eso de contar el problema sin mostrar el origen, sin intentar que el caso se comprenda íntegramente. Me siento más cómoda con un abordaje más integral, para llegar a otras conclusiones. -¿Qué notas te han marcado?-Todo aporta a tener una mirada más profunda de la sociedad. Las notas que más me han dolido son las que han tenido niños involucrados. Como casos de femicidios, por ejemplo. Desde estar cubriendo un incendio en una villa, o viendo las necesidades de la gente que pasa hambre y frío en el invierno, a irme a un hotel cinco estrellas a hacer otro tipo de nota, que quizás también le pueda aportar algo a alguien. -¿Vos producís tus notas? -El trabajo siempre es en equipo. Yo propongo cosas, otras me las proponen los productores o los editores. Actualmente estamos haciendo un trabajo más integral. Nos aportamos cosas entre todos. -¿Te cuesta combinar tu vida personal con el trabajo?-Tengo dos hijos, una nena de siete (Zoe) y uno de cuatro (Tomi). Los llevo a la escuela en la mañana, vengo a trabajar y después en la tarde hacemos deberes y otras actividades. Mi marido también me ayuda mucho. Él es abogado, funcionario en el Poder Judicial y da clases en la universidad. Los dos trabajamos mucho pero nos arreglamos para estar muy presentes con los niños. -¿Sentís que te cambió un poco la perspectiva laboral desde que tuviste hijos?-Totalmente, la vida es otra. Soy una persona más sensible en todo, y lo pude transmitir en el periodismo. -¿En cuanto al tema género, sentiste algún tipo de discriminación por ser mujer?-Yo en lo personal, no. Pero sí he visto a compañeras y amigas mías pasar por estas situaciones. Hoy celebro lo que ha pasado, los derechos que las mujeres hemos conquistado.-¿Has hecho amigos en el trabajo?-Sí, muchos amigos y amigas, y buenos compañeros de trabajo. Cuando gané el premio la nombré a Érica Torres -¿Qué significó el premio para vos?-No me lo esperaba, cuando una trabaja no se está planteando cómo ven los demás el trabajo. No pensaba que lo iba a ganar, porque de 700 participantes, quedan nominados alrededor de 40 y de estos, que elijan tu trabajo como el mejor de todo el país, en labor periodística es impactante. -¿Pudiste compartirlo con alguien?-Viajamos a Santiago del Estero con compañeros, como Pablo Pérez Delgado, Gisela Campos y su marido, los chicos de MDZ y de Acequia, y la pasamos muy bien. Fue un hermoso grupo. Y cuando me dieron el premio fue como si estuviera con parte de mi familia.