Mario Miranda se ganó en Tupungato el título de papá ejemplar. Luchó incansablemente por la tenencia de su hijo y es reconocido por el rol paternal que desempeña como docente.

La lucha de un padre: “Preferí recibirme de papá antes que de médico”

Por UNO

Por Alejandra [email protected]

El 27 de noviembre de 1991, día en el que nació su hijo Pablo, Mario Miranda (61 años) obtuvo el título oficial de padre. Sin embargo, ya venía entrenándose en ese rol cuando empezó a enseñarles a sus alumnos, además de la teoría, cómo luchar por sus ideales,instándolos a respetarse y quererse. Esa humanidad y búsqueda de justicia fue lo que lo ayudó luego para afrontar la difícil batalla de lograr la tenencia de su niño, que finalmente obtuvo a base de amor, lucha y perseverancia.

“Empecé a leer leyes sobre patria potestad y abogacía, debo tener por lo menos dos materias aprobadas sobre minoridad. Les discutía a los jueces porque, mientras esperaba, pensaba que yo podía hablar, pero que había un montón de padres afuera que no podían hacer nada y que les quitaban sus hijos”, relató este tupungatino al hablar de la experiencia que debió afrontar ante el fallecimiento de su mujer. Es que sus familiares se opusieron a que él obtuviera la tenencia de su hijo, que tenía en ese entonces apenas dos años.

“Luché por todos los medios para poder tenerlo a mi lado”, afirmó sobre esta historia que tuvo para ellos un desenlace feliz, luego de que durante cuatro años el caso pasara por las manos de distintos jueces y de que se abrieran varias causas entre ambas familias.

“Para mí la gran preocupación fue pensar en cómo iba a crecer él sin una mamá pero, desde el día en el que el juez Ferrer interpretó verdaderamente esas fojas y se expidió a mi favor, empezamos a recorrer un hermoso camino juntos”, señaló Miranda. Entre otros recuerdos, este docente del Valle de Uco contó también que, ya junto con su hijo, definitivamente, decidió viajar a Córdoba para rendir sus últimas dos materias de la carrera de Medicina, la que no pudo terminar porque le pidieron recursarlas.

“Significaba dejar mucho tiempo solo a Pablo con mis padres y era como otro abandono. Entonces preferí recibirme de papá antes que de médico”, detalló, además de afirmar que “uno termina entendiendo que un título o una medalla de oro no te llena de nada”.

Un padrino de sus alumnos“Yo no les pregunto ¿cómo están?, sino ¿qué les pasa”, contó sobre la relación paternal que mantiene con sus alumnos, entre los que se encuentran niños, jóvenes y adultos. En la actualidad Miranda, quien se inició como profesor de la UNCuyo, es maestro de sexto grado en la escuela Vicente Gil, enseña Lengua en 8º y 9º año del colegio Ernesto Piaggi y dicta práctica profesional en el IES 9-009.

“Yo les digo siempre a los chicos y a los grandotes ‘te quiero’, porque me nace del corazón y porque lo necesitamos. Porque es lo que mantiene en pie al ser humano: el afecto. Hay niños que con la mirada están pidiendo que los abraces”, dijo, además de reconocer que siempre tuvo una sensibilidad especial para comprender qué situaciones atravesaban sus alumnos.

“Creo que se me pegan mucho porque encuentra en mí una figura paterna y porque hoy hay una carencia afectiva muy grande”, se justifica.

“Las madres en la escuela se desesperan porque el hijo sea abanderado. Yo les digo que lo más importante es que sean buenas personas. Que no ofendan, que no agredan, que puedan defenderse de los embates con altura. Que tenga la vida llena de proyectos, porque eso es lo que a uno lo mantiene en pie”, concluyó este maestro de más de 42 años de carrera, develando, inconscientemente, cuál es la receta para haberse ganado, tanto de Pablo como de toda una comunidad, el título de “padre ejemplar”.

Perfil de Mario MirandaNació en 1953

Profesión: docente

Estado civil: viudo

Hijos: uno

Su carreraMario Miranda vive en Tupungato junto con su hijo Pablo (22), que estudia Administración de Empresas y trabaja en Atamisque. Docente desde hace 42 años, ha dictado clases en la UNCuyo, en escuelas primarias, secundarias y terciarias. Es escritor –creó guiones vendimiales y el de la primera Bendición de Frutos Federal– y también un proyecto radial para el IES 9-009 que espera ser aprobado. Su familia está compuesta también por su papá, Nicolás (86); su mamá, María del Carmen (83), y sus hermanos, Liliana, Edgar y Raúl.

 

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Los Miranda. Pablo junto a su papá Mario, quien resignó estudios para asumir su rol.
Los Miranda. Pablo junto a su papá Mario, quien resignó estudios para asumir su rol.
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