A nivel público, el programa de la OSEP está funcionando con criterios muy restrictivos. Las obras sociales sólo reconocen el 40% de los medicamentos.

La ley de fertilización asistida todavía no se cumple en Mendoza

Por UNO

Por Carina Luz Pérezperez.carina @diariouno.net.ar

Pasó un año desde la sanción de la ley de fertilización asistida y aún no cumplió con su objetivo principal: igualar para todos los argentinos que no pueden concebir naturalmente un hijo el derecho de poder hacerlo bajo tratamiento médico.

En el caso de la provincia de Mendoza, ni siquiera adhirió a la medida tras el parate que tuvo la iniciativa en el Senado local en setiembre del 2013, lo que deja en peores condiciones a los mendocinos que aspiran a ser papás.

A nivel público, el programa de la OSEP está funcionando con criterios de inclusión muy restrictivos, como edad de la mamá hasta los 40 años, sólo tres intentos por pareja y la cobertura para 20 parejas de afiliados al año; mientras que el Ministerio de Salud sólo ofrece las prestaciones de baja y mediana complejidad y una promesa de que al salir la ley, avanzará en su cumplimiento.

La situación mendocina se replica en muchas provincias argentinas y por esta razón desde la Sociedad de Medicina Reproductiva de la Argentina (SAMER) y la organización civil Concebir solicitaron que la norma sea respetada por las obras sociales, el mismo Estado y que además se aclaren muchos aspectos técnicos mediante una regulación complementaria, sin la cual la aplicación de la ley es engorrosa.

Los grises de la norma están repartidos entre la falta de especificidad respecto a lo que debe interpretarse por cobertura integral de los tratamientos, ya que en general las obras sociales reconocen el 40% del valor de los remedios y no el 100% como dice la letra escrita de ley, si es que incluye el medicamento en cuestión.

Nueva regulación

Los costos de la ovodonación, de la intervención de la persona donante y el diagnóstico previo al implante del embrión para verificar si tiene algún problema formativo quedan a criterio de las aseguradoras, dando paso a incontables incursiones en la Justicia por parte de los interesados.

Otro punto borroso de la ley es la edad materna durante la cual regiría la cobertura. La ley 26.862 dice que debe ser a partir de los 18 años sin límite de edad, pero en opinión de los especialistas del SAMER eso “debería quedar a criterio médico ya que lo razonable sería extenderla como máximo hasta los 50 años de edad”.

La evaluación del progreso de la ley también será materia de análisis en el Simposio Internacional PROFER (Asociación de Profesionales de la Fertilidad de Mendoza), que hace su debut en el terreno de la investigación, docencia y asistencia a en el ámbito local (ver aparte).

Uno de sus miembros, el doctor Antonio Martínez, también se manifestó a favor de aclarar los aspectos de la ley de fertilización asistida antes mencionado.

“Hay cosas dentro de la ley que no están del todo claras y llevan a la confusión a médicos y pacientes. El tema de la edad de la mamá, la utilización de los gametos de los donantes, los tiempos de espera entre un tratamiento y otros; haría falta sacarlos de esa zona gris y establecer parámetros objetivos”, indicó Martínez.

A pesar de los temores a que existiera una explosión de demandas a las obras sociales para cubrir tratamientos cuyos costos superan los $50 mil, Martínez comentó que hubo un “pequeño incremento de parejas que pidieron tratamientos, pero no fue significativo”. De todos modos, desde su experiencia en el Instituto de Medicina Reproductiva que dirige afirma que a las obras sociales aún les cuesta incorporar muchas de las prestaciones y que algunas hacen más intentos que otras para ayudar a las parejas que buscan un hijo.

En la Legislatura provincial el proyecto de adhesión a la norma nacional está en espera porque en la Comisión de Salud están analizando de qué manera podría ser financiado el mismo, con la intención de hacerlo efectivo y no generar falsas expectativas entre los pacientes, según informó el senador Armando Camerucci.

►15% de las parejas padecen la enfermedad.Aproximadamente el 21% de los casos se debe a un factor masculino, 33% se debe a un factor femenino, 40% es de tipo mixto y el resto (6%) es por causas inexplicables, según datos aportados por la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva.