El reclamo de Stella Maris Ontiveros por daños y perjuicios a raíz de una grave incapacidad física está en la Corte nacional por segunda vez

La jueza que lleva 17 años en juicio por una caída

Por UNO

La jueza de Paz Stella Maris Ontiveros se rompió una pierna hace 17 años en su despacho del Poder Judicial y el trajinado juicio contra la ART Prevención y el Estado de Mendoza por la indemnización volvió a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Fue por segunda vez, luego de que la Corte mendocina dictara dos sentencias que ordenaron resarcirla por montos de dinero sensiblemente menores a los que ella demandaba y que fueron calculados tomando como referencia criterios considerados "arbitrarios" hasta por el mismísimo tribunal nacional.

Ahora, Ontiveros está de licencia desde junio último porque se fracturó la muñeca izquierda. Por decisión de la Suprema Corte, las causas de su competencia en el Octavo Juzgado de Paz Letrado quedaron a cargo de la jueza de Paz de Chacras de Coria, Silvia Zogbi, quien atiende el despacho cuatro de los cinco días hábiles de la semana.

Este nuevo período de inactividad de la magistrada fue justificado por la Junta Médica y validado por la Oficina de Personal del Poder Judicial. Ontiveros tiene 65 años, es jueza desde enero de 1991 (cuando aún no se rendía concurso de oposición y antecedentes para llegar al cargo) y cobra aproximadamente $200.000 por mes.

Carlos Felici, su abogado, explicó a Diario UNO que la fractura ósea es una de las tantas que viene sufriendo Ontiveros con posterioridad al accidente laboral y a que se le diagnosticara que padece de una enfermedad crónica que afecta sus articulaciones: el síndrome de Distrofia Simpática Refleja.

La jueza Ontiveros padece de severos problemas de movilidad. Por ello, y para facilitar su acceso al lugar de trabajo, la Suprema Corte de Justicia ordenó trasladar el Octavo Juzgado de Paz Letrado desde lo alto del edificio de San Martín 322 a la planta baja. Sin embargo, hoy, ese despacho está otra vez a cargo de un juez subrogante. Como estuvo desde 2001 a 2007.

Aquella caída, ocurrida el 12 de agosto de 2001, tras haberse enredado en un cableado instalado en el piso como parte de una reforma edilicia, le ocasionó a Ontiveros los problemas físicos que comenzaron en su pierna derecha y seis años de licencia laboral (hasta 2007), un pedido de juicio político debido a esa larga ausencia y un larguísimo derrotero de pleito judicial en busca de un resarcimiento económico.

Parte de esta última batalla fue librada en el sistema judicial mendocino y en la Corte nacional. Y parece no tener final a la vista.

Lo último

Por orden del máximo tribunal de Justicia del país, la Corte mendocina le reenvió todos los antecedentes y actuaciones del expediente Ontiveros para dictar sentencia definitiva, como solicitó la magistrada el 13 de junio mediante un Recurso Extraordinario de Queja, presentado por sus abogados.

Esto, porque en mayo la Corte local había rechazado en uso de sus facultades el planteo de que se enviara todo lo actuado a Buenos Aires en busca de una decisión inapelable en el país.

A la fecha, en la Corte nacional, el expediente número 001094/2018-00 caratulado "O., S.M. c/ Prevención ART SA y Otros s/Daños y perjuicios (Accidente de Trabajo )" pasó desde la Secretaría 6 (Laboral) al despacho del juez Juan Carlos Maqueda y esta semana recaló en el escritorio del juez Horacio Rosatti. Las iniciales O., S.M. corresponden a Ontiveros, Stella Maris.

Antes, la Sala II de la Corte había sentenciado dos veces (en 2018 y 2013) y la Corte de la Nación había anulado en 2017 el primer fallo de los supremos mendocinos y ordenando dictar un nuevo fallo (ver aparte línea de tiempo).

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