Mendoza Lunes, 23 de julio de 2018

La humilde ajedrecista que trascendió y llegó a los Panamericanos

Rocío Socaño (16) representa en estos días a la provincia tras 30 años sin una fémina en juegos internacionales. Una eminencia surgida en un poblado rural de Tupungato

De chica, Rocío Socaño jugaba al ajedrez con su hermano mayor, sin saber bien las reglas y hasta improvisando fichas para el tablero. Lo hacían en una humilde casa de La Arboleda, distrito rural ubicado a varios kilómetros de la villa cabecera de Tupungato. Desde ayer, esta joven de 16 años está en Santiago de Chile, dispuesta a representar a Mendoza en el 29° Festival Panamericano de la Juventud. Lo hace después de 30 años de que la provincia no contara con una ajedrecista en la arena internacional.

Entre los recuerdos de la infancia y el inicio del Panamericano pasó no solo un poco más de 4 años. También pasaron esfuerzos personales y familiares, disciplina, curiosidad y títulos que fueron convirtiendo a Rocío en una eminencia.

De adelante hacia atrás, para que Socaño vaya a estar hasta el 28 de julio midiéndose con otras 20 jugadoras de distintos países de todo el continente, en la categoría sub 18, tuvo que salir tercera en el Torneo Nacional de Villa Martelli en febrero. Allí seleccionan a los argentinos que viajan al Panamericano, y también se perfilan los jugadores mundialistas y olímpicos. "Fue un torneo inesperado. Tuve un resultado que no era esperado ni por mí ni por nadie. Me fui de ahí con mucha emoción y me animó a ponerle garra a esto que es algo que todos estamos viviendo como muy lindo. Por eso no aspiro ahora a nada grande como ser campeona, pero sí a participar, a conocer y a experimentar para también contarles la experiencia a los otros chicos. El qué se siente y que vean que tienen la oportunidad de llegar", comentó la joven ya en el país limítrofe, destacando la importancia de darles el ejemplo a sus pares de la Escuela de Ajedrez de Tupungato.

Es que en la actualidad ese es el espacio principal donde entrena y comparte lo aprendido durante estos últimos años, ayudando a los chicos que recién se inician y que la remiten a su historia personal. Muy capazEn su caso, el juego entre hermanos se convirtió en pasión cuando aprendió a jugarlo en un proyecto escolar de la primaria Lindor Castillo, del distrito La Arboleda.

Según el relato de Gabriel Sala, su profesor y entrenador desde entonces, Socaño los asombró en una clase de Matemáticas resolviendo un ejercicio clásico de Einstein que no muchos concluyen porque requiere de capacidad cognitiva y paciencia. De ahí en más, la joven no paró y fue referente de Mendoza a nivel nacional en torneos intercolegiales y en olimpiadas de la mente.

Su mentor, que también está en Chile acompañando a su alumna y a Ismael Giménez, que es el otro mendocino que integra la delegación de ajedrecistas argentinos, expresó también estar entusiasmado.

"Para la edad que tiene es muy lindo que Rocío ya esté empezando a entreverarse en posibilidades de enriquecer su juego, de ver cómo es en otros países. Hacer experiencia, sobre todo. Este además va a ser un desafío para mí como maestro, para conocer metodologías de otros países", dijo este profesor, que fue el mentor del proyecto de ajedrez escolar que la Comuna de Tupungato implementó en 2017. A través del programa se enseña el ajedrez desde la sala de 4.

La preparaciónPara que Rocío esté estos días representando a Mendoza ante jugadoras de México, Estados Unidos, Perú, entre otros rivales, hubo esfuerzos de todo tipo.

En cuanto a la preparación deportiva, la tupungatina detalló: "Durante los últimos 4 meses entrené 15 horas semanales, en las que estudié leyendo aproximadamente 500 páginas de libros sobre este deporte, vi varios videos y tuve mucha práctica tanto en la escuelita como en la Federación Mendocina de Ajedrez. Jugué con hombres, con su presidente y hasta por internet y también hice ejercicio físico. Tuve que tener mucha disciplina y responsabilidad para ir cumpliendo con los planes".

Por otra parte, y quizás el motivo principal por el que pudo viajar, hubo un trabajo de hormiga de febrero a esta parte de sus padres, amigos y sus conocidos para que pudiera reunir los más de $20.000 que le demandó el viaje, y con los que no contaba ya que proviene de una familia muy humilde.

"Fue un presupuesto grande. Para una mitad colaboró el Municipio con los pasajes, la Escuela de Ajedrez solventó parte de la inscripción y la Federación Mendocina ayudó para que yo también pudiera ir como entrenador de ella y de Giménez. La otra mitad fue con esfuerzo de su familia, y hasta de maestras que ella tuvo y compañeros que la apoyaron en lo anímico y en lo monetario", contó Sala.

Los Socaño organizaron, entre otras actividades para juntar peso a peso, ventas de empanadas, sopaipillas y de números para rifas. Todo tuvo buena llegada a la comunidad que colaboró porque ya es vox populi en el Valle de Uco que Rocío triunfó sobre la base de esfuerzo y mucha humildad y que tiene capacidad para seguir obteniendo más logros.

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