Por Selva Florencia [email protected]
“Nos mataron un sueño”. En eso concluyen los protagonistas del Taller Nuestro Teatro (TNT) que aún viven y que aceptaron participar de un documental en el que se contará la historia de ese complejo cultural y lo que significó para las generaciones de teatreros mendocinos que surgieron desde la década del ’70 en adelante.
El TNT fue un taller de teatro que nació en 1970 por iniciativa de los actores Maximino Moyano, Hugo Kogan, Jorge Fornés, Pupi Ternavasi y los recordados Carlos Owens y Elina Alba.
Fue un espacio independiente que trascendió a nivel nacional y en el que también funcionó un centro cultural. Allí, expusieron sus obras artistas plásticos como Carlos Alonso y Quino.
Durante cuatro años, en ese lugar se produjeron y estrenaron obras que, por su temática, fueron pioneras para la Mendoza de esa época.
Incluso, fue ese grupo teatral (TNT) el que llevó a escena por primera vez Los establos de su majestad, célebre pieza escrita por Fernando Lorenzo y Alberto Rodríguez en 1973.
Pero el sueño de inclusión y proyección cultural por el cual el equipo bregaba, no duró mucho tiempo. Su precipitado final llegó una madrugada de setiembre de 1974, cuando –mientras varios de los actores dormían en el sótano– una bomba hizo trizas el edificio.
El atentado se lo adjudicó el Comando Anticomunista Mendoza (CAM), que era un brazo local de la Triple A y que respondía al entonces ministro José López Rega. Fueron los años previos al golpe militar del ’76, en los que el país ya estaba sumergido en el terror.
Desde entonces, el legado de este grupo ha seguido vivo en la memoria de otros elencos locales. Sin embargo, no es sino hasta ahora que la historia, según la recuerdan sus protagonistas, volverá a ser contada.
Será a través del documental Teatro Nuestro Teatro, desde aquel TNT de Mendoza. La dirección es del documentalista Cristian Pellegrini y el guión pertenece a la actriz y escritora Sonnia De Monte.
La producción es de Pandito Films, que pertenece a Pellegrini y su socia, Andrea Puebla. Se trata de la marca detrás de producciones audiovisuales como La pasión de Verónica Videla, Agustín y la miniserie Una canción viene de lejos.
Por ahora, la producción tiene dos opciones: hacer una miniserie de cuatro capítulos o una película documental. El objetivo es que se vea en los canales de la TDA o se exponga en festivales, según sea el formato que elijan en el corte final.
Al igual que como trabajaba el TNT, esta es una producción independiente, aunque ya están buscando apoyo y financiamiento.
“La idea nació el año pasado, cuando la viuda de Carlos Owens, Pupi Ternavasi, me regaló unas memorias que ella escribió y que hacen referencia a lo vivido por el grupo del TNT. Como me interesa revisar la historia desde el presente, le acerqué el proyecto a Cristian, quien se entusiasmó tanto como yo”, le contó a Escenario, De Monte.
Esta dupla ya probó su eficacia en otras oportunidades. En la cinta La pasión de Verónica Videla, por ejemplo, De Monte es una de las actrices.
Una vez que tuvieron la idea para el guión lista, De Monte fue llamando a los sobrevivientes del TNT para saber si estaban interesados en contar su historia.
De esa manera, quedó conformado un elenco de “testigos” –como los llama la guionista– de lo ocurrido durante esos cuatro años en el TNT.
Los actores y directores que aceptaron sumarse a la aventura son Vilma Rúpolo, Jorge Fornés, Hugo Vargas, Lucía Hernández, Miguel Wankiewich y Elsa Cortopassi, entre otros.
Una vez que Pellegrini tuvo todos los elementos necesarios, decidió obviar las entrevistas clásicas de los documentales y optó por una forma más lírica de ofrecer el relato.
“Toda la historia la cuentan ellos, los actores. Es a través de su relato y de lo que recuerdan”, explicó el director a este medio, el miércoles 30 de abril pasado. Ese día, se filmó una de las escenas más importantes de la miniserie: el relato de Jorge Fornés.
En la pantalla, no se verán casi imágenes de archivo, dado que no existen registros fílmicos.
Fornés hace memoria
Fue sobre el escenario del teatro Quintanilla que el actor recordó cómo nació aquel grupo filodramático y cómo fue acabado aquella fatídica noche de 1974.
“Con el TNT hicimos obras legendarias, como La escalera, que hablaba de la homosexualidad, y Hablemos a calzón quitado, que incluyó el primer desnudo masculino del teatro mendocino. Eran cosas de avanzada las que hacíamos y no teníamos miedo a desafiar los límites”, contó el actor.
Al igual que la mayoría de los testimonios, el de Fornés también termina en lágrimas cuando le toca recordar la noche en que explotó la bomba. Ese día, varios dormían en el sótano del taller –ubicado en pleno centro mendocino– y terminaron en la comisaría, hasta que la policía determinó que no habían estado involucrados en el atentado.
Cuando la escena termina de rodarse, en el Quintanilla se vive una siesta atípica. Unas siete personas trabajan en el equipo de producción, e intentan por todos los medios buscarle la vuelta al uso de una cámara fija.
Sobre el escenario está Fornés rodeado por sus ex compañeros: Rúpolo, Cortopassi, Wiankevich, Vargas y Hernández. Es la imagen más fuerte, y nació en la mente de Pellegrini.
“Ellos miran por sobre Jorge y lo acompañan con su presencia, mientras él le habla al espectador. La idea es que la cámara vaya pasando por entre medio de todos mientras se escucha la voz de Jorge”, detalló Pellegrini.
La producción incluirá una participación del actor y dramaturgo Arístides Vargas, quien está radicado en Ecuador, pero estuvo muy vinculado al trabajo del TNT. Según confesó el autor de La razón blindada, fue en el TNT donde hizo su primera aproximación a las artes escénicas.
Asimismo, el equipo también viajará a Córdoba a entrevistar al artista Carlos Alonso, y a Mar del Plata, a tomar la palabra de Hugo Kogan y Pupy Ternavasi, quien además de ser una de las fundadoras del taller es la viuda de Carlos Owens.
“Lo que más me llamó la atención del proyecto es que nadie hubiera tomado estos testimonios antes, que nadie lo hubiera contado. Los protagonistas son mayores, por lo que nos urge grabar todo ya. Esta es también una forma de hacer justicia, el cine es arte y es contar historias, pero también está para hacer justicia”, concluyó Pellegrini, quien además de realizador es productor en el canal estatal Acequia.



