Estuvo ligada al maltrato de los hombres con los que se relacionó, por lo que ella también canalizó en las drogas y la violencia todo lo vivido.

La historia de Evelyn Rodríguez, la madre de Luciana, replica la violencia y el abandono

Por UNO

Por Cecilia [email protected]

Es difícil reconstruir la historia de Rita Evelyn Rodríguez (24) en ese lugar donde el dolor por la muerte de su hija Luciana (3) no perdona a nadie. Pero a partir de los relatos de sus conocidos se puede llegar a un panorama algo más completo de la situación que esta mujer transitó.

Tuvo cinco hijos, desde los 16 años. Alejandro (8), el primero, vive con su respectivo padre en Las Heras. La hoy imputada tuvo otro niño con esa pareja, llamado Kevin, quien murió a la edad de un mes “por tos convulsa”, según sus tías.

Siempre su vida estuvo ligada al maltrato de los hombres con los que se relacionaba. Con el tiempo, ella también canalizó en las drogas y la violencia todo lo vivido.

Entonces, la apuñalaron. De esos maltratos dan varias cuentas quienes la conocen.

Luciana nació cincomesina, pesó 910 gramos y desde beba fue criada un poco por Evelyn y otro por su abuela materna.

El padre biológico de la menor, Franco Aguirre (21), no tiene muchos recuerdos de la pequeña porque prácticamente la conoció por fotos, según explica, ya que por sus antecedentes penales y de adicciones no le permitieron acercarse a ella.

Ayer, en el velatorio de la nena estaba la madre de éste, Carina Atala (38). La mujer vive desde hace tres años en San Nicolás, Buenos Aires. “Cuando Franco dejó de verse con Evelyn, ella vino un día a mi casa y me dijo que tenía una hija de él. Le pedí que me la trajera y nunca vino. Cuando Luciana tenía un año y medio, tuve contacto con la abuela, insistiendo para que pudiéramos conocerla. La vi por fotos y ahora ya no se puede hacer nada”, expresó.

Franco conoció a Evelyn en un boliche donde ella ejercía la prostitución. El local era del Negro Aguirre, padre de Franco, quien dice ante el grabador que él la quiso rescatar y “ofrecerle una buena vida” pero que ella se negó.

Fue con Jorge Orellano –siguiendo los relatos– que Evelyn cambió. Con una hija de ambos en el vientre (Luna, quien ahora tiene un año y medio y está internada en el Notti), fue golpeada en presencia de los vecinos en las inmediaciones de la casa donde ayer velaban los restos de Luciana.

“El año pasado se la llevó un auto, le pegaron y la violaron”, contó Fátima, una de sus tías, y aunque no tenía más datos que confirmaran esa versión añadió: “Le dije que hiciera la denuncia. Mucho caso no me hizo”.

Con Coco, Evelyn tuvo otra beba, hoy de seis meses y de la cual ninguno de los que ayer estaban recordaba cómo se llamaba. “Es que le perdimos el rastro”, se excusaron.

Las madres tienen, muchas veces, explicaciones para todo. Claudia asegura que ella no la crió mal, que siempre le demostró que por los hijos se peleaba con uñas y dientes.

“Hasta que se le pasara”

La última vez que alguien de la familia tuvo contacto directo con Rita Evelyn fue el sábado. Su tía segunda, Viviana, la vio en un boliche céntrico tomando tragos y divirtiéndose con otros.

“A pesar de todo, siempre que la veía me saludaba. Le pregunté cómo estaba, me dijo que el Jorge la había cagado a palos y que no iba a volver hasta que se le pasara”, relató la mujer, quien le preguntó por las nenas, a las que había dejado con el maltratador.