Por Paola Alé[email protected]
En la Cámara de Diputados durante el 2013 se presentaron 300. En el Senado se gestionaron 160 solicitudes de datos. La cifras estuvieron lejos del récord de 2011, con 1.500. La oposición lidera la lista de esta actividad legislativa.
La falta de respuesta a los pedidos de informe legislativo, un escenario común
La falta de respuesta a los pedidos de informe legislativo es un escenario común, que se repite año a año, y el 2013 no fue la excepción. Una ley de información pública quiere obligar a los funcionarios a contestar.
Se sabe que, además de pensar, elaborar y sancionar las leyes para que la sociedad cuente con un marco regulador dentro del cual funcionar, una de las principales tareas del Poder Legislativo es la de ejercer el control sobre el Poder Ejecutivo y el Judicial.
Pero para poder controlar, los legisladores deben contar con la información necesaria que se solicita en tiempo y forma, y el mecanismo legislativo por excelencia para obtenerla es el pedido de informe. Sin embargo, las respuestas llegan tarde y, en algunos casos, son rechazadas por incompletas.
Durante el 2013, se presentaron aproximadamente 500 pedidos de informe entre la Cámara de Diputados y la de Senadores, casi todos al Poder Ejecutivo, y la mayoría de estos no llegó a responderse. Así lo afirmaron los legisladores consultados.
Lejos del récord que se produjo en el 2011, cuando fueron más de 1.500 los pedidos presentados, en el 2013 los diputados solicitaron unas 300 veces informes y en la mayor parte de las oportunidades lo hicieron a los organismos del Ejecutivo.
Según explicó Néstor Parés (UCR), el inconveniente no sólo yace en la falta de respuestas, sino en que cuando efectivamente se consiguen los datos, son extemporáneos. “Hace tres meses nos llegó la respuesta a un pedido de informe realizado por la ex diputada Amalia Monserrat, hace más de dos años que lo pidió”, señaló el presidente del bloque radical en Diputados. Lo alarmante es que la ley que regula el tema otorga un máximo de diez días hábiles para responder, con opción de pedir una prórroga si la información es muy difícil de reunir.
En esta Cámara, y como es de esperar, el récord de los pedidos de informe lo tienen los radicales, con más de 180 solicitudes. Luego el Partido Demócrata con unos 40 pedidos y el resto se reparte entre el bloque oficialista y los unibloques (Peronismo Federal, Unidad Popular y Nuevo Encuentro).
Desde el Ejecutivo, la crítica principal a esta técnica es que algunas de estas solicitudes son infundadas y, al ser tantas, no se tiene la posibilidad operativa de responderlas.
La oposición, por parte, argumentando el hartazgo por tener que repetir los pedidos, elaboró un proyecto de ley para multar a los funcionarios que no respondan. La idea es de la diputada radical Lorena Meschini y nunca fue sancionada en su cámara de origen.
Entre los legisladores que más exigieron datos al Ejecutivo se encuentran los radicales Daniel Di Martino, Tadeo García Zalazar, Liliana Vietti y Víctor Scattareggia, más el demócrata Aldo Vinci.
Qué pasa en el SenadoEn el Senado se da el mismo contexto: proliferación de pedidos de informes y pocas respuestas. Puntualmente se presentaron 160 solicitudes de datos, 106 pertenecen al radicalismo y el resto se reparte entre el oficialismo, los demócratas, Unidad Popular y los unibloques (Peronismo Federal, PRO y Nuevo Encuentro).
Es idéntica la situación de la falta de respuestas por parte del Poder Ejecutivo.
“Hay una gran anomia, eso se pone en evidencia en casi todas las actividades legislativas. En esta también, a mí me han respondido menos del 50% de los informes que he pedido”, explicó el radical Armando Camerucci. Y además agregó otro dato. “De las respuestas que obtengo, el 30% no sirven o no satisfacen las consultas”, explicó y sostuvo que él las rechaza y reelabora los pedidos. “Me la paso repitiendo lo que ya solicité. En mi caso, creo que el Ejecutivo tiene un encono personal, porque no me responden nada y tampoco me sancionan ningún proyecto de ley”, subrayó el legislador.
En esa sintonía opinó el legislador Carlos Aguinaga (PD). “Las respuestas no son contundentes, esto es algo que nos sucede a menudo, ha sido una constante en este y en los dos gobiernos anteriores”.
Buscan facilitar el accesoEn la Legislatura existen diferentes proyectos de ley para agilizar el acceso a los datos que el Poder Legislativo y el Judicial muchas veces escatiman. La diputada Lorena Meschini (UCR) elaboró una iniciativa para multar a los legisladores que no responden los pedidos de informes. Está en comisiones desde el 2012. La senadora Alejandra Naman (NE) es autora de una ley para regular el acceso a la información pública, que está cajoneado desde el 2006. Por último, el demócrata Carlos Aguinaga elaboró un proyecto de ley que estimula la libertad de prensa. Lo presentó a fines del año pasado y se encuentra en la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales, esperando el debate.
Dos años de demoraHace tres meses entró a la Cámara de Diputados la respuesta a un pedido de informe elaborado hace más de dos años por la ex diputada Amalia Monserrat (UCR).
300 pedidos de informe en total durante el 2013 se presentaron en la Cámara de Diputados. El radicalismo realizó 180 solicitudes, los demócratas redactaron 40 y el resto estuvo a cargo del oficialismo y de los unibloques legislativos del Peronismo Federal, de Unidad Popular y de Nuevo Encuentro.
Los que más pidieron informesEn Diputados
-Tadeo García Zalazar (UCR) 29 pedidos de informe-Daniel Di Martino (UCR)20 pedidos de informe-Aldo Vinci (UCR)20 pedidos de informe-Liliana Vietti (UCR)20 pedidos de informe-Víctor Scattareggia (UCR)16 pedidos de informeEn el Senado-Armando Camerucci (UCR)
27 pedidos de informe-Ana Coppoletta (UCR)19 pedidos de informe-Milagros Suárez (UCR)17 pedidos de informe-Gustavo Valls(Peronismo Federal)12 pedidos de informe-Gustavo Cairo (PRO)10 pedidos de informe



