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La idea de edificar su vivienda con forma de pirámide le “cayó” a Darío Scarficcia (75) una solitaria noche de 1985 en la que dejaba volar su imaginación, a eso de las tres de la madrugada, mientras hacía guardia en la recepción de su propio hotel. Cinco años después, el proyecto que calculó y plasmó en planos pudo concretarse definitivamente tal como fue pensado por su mentor.
“Se me complicó la primera noche con el desarrollo del diseño, pero me acosté a dormir y cuando amanecí, como si la mente hubiese trabajado en sueños, pude resolver parte del proyecto. Con el correr de unos días escribí algunos borradores, los pasé en limpio y armé la primera maqueta una semana después de la imagen inicial”, recuerda el italiano sobre aquellos días de iluminación. Veintinueve años después, esta vivienda fuera de lo común y única en su forma deja reconocer su cúspide a quienes observan con atención por Adolfo Calle al 800 de Dorrego, a 100 metros frente al hotel Panamericano. Este último fue elevado entre 1972 y 1982 también bajo la dirección del inquieto anciano que antes de dedicarse al turismo fue metalúrgico, mecánico y corredor de motos. “Cuando terminé de armar los bocetos de la casa no contaba ni con la plata para realizarla ni con el lote donde erigirla”, cuenta Darío, que fue paciente y esperó media década para concretar la edificación. “Según los entendidos esta casa por su forma geométrica es un gran receptora de energía cósmica y posee las mismas proporciones que la pirámide egipcia de Keops”, detalla. “La ejecución de esta obra fue impulsada por un pensamiento recibido, y soy de hacerles mucho caso a estas señales tratando de plasmarlas cada vez que aparecen”, explica Scarficcia y da otro ejemplo sobre este aspecto de su persona al contar la realización de una estructura metálica con un diseño artístico. Darío se considera autodidacta, creyente de Jesús, interesado en la ampliación de la conciencia, algunos aspectos de la metafísica y la meditación trascendental. Su vivienda despertó el interés de Pedro Romaniuk, pionero de la ovnilogía en Argentina e investigador paranormal, que la visitó para conocerla. Pensada para ser habitada por dos personas La Pirámide Mendocina cuenta con cocina, comedor, escritorio, baño y en el entrepiso con un espacio para orar. En ella Scarficcia convivió prolongados años junto con la mujer con la que tuvo seis hijos y con la que lleva compartidos 52 aniversarios de casados. Actualmente la pirámide es visitada esporádicamente por su ideólogo, que por cuestiones de salud y para estar más cerca de sus hijos se mudó con su mujer a las instalaciones del hotel. “Me siento muy agradecido por todo lo que Dios me da diariamente. Soy un convencido de que aquello que se pide con el corazón termina por convertirse en realidad”, confiesa, apasionado de la vida.



