Orlando Tirapuotirapu@ciudadanodiario.com.ar
Abrirán el primer centro de ayuda para personas que no pueden separarse de otras. Dicha obsesión fue marcada como patología mental
La difícil tarea de liberarse de un ex

“Daniela (29) llamó por celular a su ex pareja más de 100 veces en el lapso de una hora. Laura (21) pasó 4 noches sin dormir visitando el perfil de Facebook de quien fuese su novio dos años atrás. Ernesto (31) hacía guardia en la casa de su ex esposa a la espera de encontrarla con otro hombre. La mayoría son inofensivos, pero están enfermos”, aseguraron en la Asociación Argentina de Psicología y Psicoterapia de Grupo (A.A.P.P.G).
Durante el encuentro, se declaró al pensamiento obsesivo como una sociopatía de carácter patológico. Los profesionales de la salud mental, defendieron esta determinación en una larga lista de casos. De acuerdo a casos diagnosticados (informalmente), se calcula que en Mendoza, son cerca de 10 mil las personas que padecen este tipo de trastorno, pero es muy difícil establecer una estadística exacta, ya que la mayoría de estos sociópatas no se reconoce como tal hasta que son denunciados o descubiertos.
Nadie está a salvo de la locura
De acuerdo al informe presentado durante el encuentro del viernes pasado en la sede de AAPPG, en Buenos Aires, cualquier persona puede caer en este tipo de obsesiones. “La complejidad de las relaciones humanas,determina padecientes de todo tipo de estructuras psicológicas. No hay un patrón social, cultural ni familiar que se relacione con este tipo de conductas.
En otras palabras, nadie está a salvo de los pensamientos obsesivos. Este tipo de reflexiones obsesivas, son el origen de una conducta neurótica que ciega a la persona que inútilmente intenta recuperar el amor perdido”, comentó el doctor Ariel Zabala, miembro activo de AAPPG y principal hacedor del proyecto presentado la semana pasada.
Los casos de Daniela, Laura y Ernesto fueron debatidos en comisiones cerradas y sirvieron para argumentar e ilustrar la realidad de muchas personas que posiblemente ya no amen a su ex pareja pero todavía están fascinados por la víctima.
Estos tipos de obsesiones pueden considerarse normales y tienden a desaparecer cuando el problema se soluciona y cuando el paciente supera con el tiempo, el acontecimiento que las está provocando. Por ejemplo, si tu pareja te deja no sería raro que te obsesionaras pensando en lo que le ha pasado o extrañar a esa persona. No obstante, en ocasiones, estas obsesiones o preocupaciones pueden ser dolorosas y estresantes orealmente persistentes.
Amar demasiado
La provincia de Mendoza tendrá el primer espacio de psicoterapia de grupo a fin de desatar nudos afectivos para con una persona que ya no está.
Amar demasiado, en este caso, no significa amar bien ni profundamente: significa amar de una forma tóxica, atravesada por la necesidad de control y de la presencia del otro.
“Suelen estar pendientes del celular esperando su mensaje o postergar sus vidas para estar en Facebook esperando el famoso ‘visto’: verificando si leyó o no lo que le mandó. En casos más extremos pueden aparecer de sorpresa en el trabajo de sus parejas para controlar con quién está y también rodear a las amigos o los familiares, a cualquiera que le dé el dato que necesita”, describe Melina Pugliese, consultora psicológica y coordinadora del primer taller de ayuda grupal que se inauguró la semana pasada en Capital Federal.
En el taller reflexionan sobre qué es y qué no es amor. Y cuestionan los mitos con los que crecemos: desde los dibujitos en los que las princesas lloran por amor y las novelas en las que se mata por amor hasta las canciones que insisten con el “sin vos no soy nadie”.
“El mensaje es ‘cuanto más sufro más te amo’, el sufrimiento es la medida del amor”, finalizó Pugliese en rueda de prensa.
Fuente: El Ciudadano