Así lo confirmó el Departamento General de Irrigación, quien indicó que se cumplieron las previsiones que este sería un año pobre y seco.

La crisis hídrica en Mendoza se mantendrá hasta fin de año aunque nieve, según Irrigación

Por UNO

Por Mariana [email protected]

Según la evaluación del pronóstico hídrico de Mendoza de la temporada 2012-2013 que realizó el Departamento General de Irrigación, se cumplieron las previsiones que indicaban que este sería un año pobre y seco en la circulación de agua en los ríos locales. Por ello, la emergencia hídrica se extenderá hasta diciembre, independientemente de si nieva o no este invierno.

Aunque las lluvias de enero y febrero favorecieron la recuperación de algunos embalses como el Atuel, que posibilitó un riego más extendido en algunas áreas productivas, esta situación de deficiencia hídrica afecta principalmente las zonas cultivadas, como por ejemplo, de papa y ajo, entre otros.

El pronóstico para la temporada de riego se presentó en octubre del 2013 y allí se anticipó un resultado deficiente con bajos niveles de agua para los embalses de la provincia.

En función del promedio histórico de los escurrimientos de los ríos de Mendoza, este año el volumen fue entre el 15% y 35% por debajo de los valores medios.

“En esta situación el que más sufre es el cultivo hortícola, y el que menos lo siente es el abastecimiento de la población y las plantaciones como la vid y frutales”, sintetizó José Luis Alvarez, superintendente de Irrigación.

Frente a este panorama, desde este organismo anunciaron ayer que han adoptado criterios de colaboración entre los regantes, y otros usuarios para la actual temporada de riego.

Esta adecuación a las contingencias climáticas permitió alcanzar cotas de embalses, como el caso del río Atuel y Diamante, o producir llenados antes de lo esperado como fue para los ríos Mendoza y Tunuyán.

De todos modos, a esta problemática, Álvarez la calificó de “preocupante” y desde el Gobierno del agua en Mendoza analizan la posibilidad de trabajar en reservorios de agua en la red enalgunas zonas de la provincia para aprovechar el agua de las precipitaciones.

Reservas

“El agua que tenemos embalsada nos sirve hasta la primavera”, anticipó el funcionario.

Para mitigar la crisis hídrica, una de las acciones de este organismo estatal que aseguran que priorizaron fue la entrega de agua a la producción y para ello se realizaron turnos alternados para riego no agrícola.

Además, se realizó un monitoreo focalizado en la distribución del agua, a través de guardias especiales denominadas Agua en la Calle, junto con la reparación de canales.

Uno de los objetivos del pronóstico es establecer un plan de riego para unas 360 mil hectáreas, y contemplar los distintos usos del agua en Mendoza.

Estos pronósticos son evaluados tomando la cantidad de nieve caída y teniendo en cuenta los escurrimientos hídricos.