Ana Vera y su marido Santiago Buzzio vivían en su casa de Los Corralitos con sus tres hijos biológicos y otros cuatro hermanos que la DINAF les había entregado en custodia.
Ana Vera tenía 40 años y una vida dedicada al amor solidario. Y este domingo su entrega fue su final. Su último gran acto de amor en el trágico incendio en Los Corralitos.
La conmovedora historia de la mujer que murió en medio de las llamas cuando quiso salvar a dos de sus hijos

La mujer había fundado una asociación para asistir y contener a chicos en riesgo para reubicarlos si se hallaban insertos en contextos hostiles, en los que su integridad físicas y mental peligraba.
Corría 2011 cuando Ana y Santiago, padres de Víctor Hugo, Nazareno y Julián, recibieron a los hermanitos Páez: Antonella, Benjamín, Gabriel y Rodrigo. La Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia se los dio en custodia.
Todos aprendieron a convivir desde el amor y la solidaridad y la familia ensamblada se puso en marcha.
Pero este domingo la tragedia barrió con tanto amor.
Ana se despertó en medio del fuego que había ganado parte de su casa y junto a su marido rescató a los menores y salieron a la calle. Pero en medio del vértigo y el pánico se dieron cuenta que dos de los chiquitos habían quedado dentro.
Pese a las advertencias de los bomberos de que no ingresara por el peligro apremiante, Ana no les prestó atención, ingresó de nuevo en su casa en busca de Gabriel y Rodrigo, los dos niños que habían quedado atrapados pero no lo logró. Murieron los tres en medio del fuego y sin aire para respirar. Fue su último gran acto de amor.