Luciana Moránmoran.luciana@diariouno.net.ar
Por el Día del Niño conversamos con un chico de 10 años que tiene inquietudes políticas y le gustaría ser presidente y con una muchachita de 12 años a la que le encantaría ser cantante.
Juan Manuel y Candela quieren un mundo sin hambre ni guerras
Él tiene sólo 10 años y quiere ser presidente. Si pudiera cambiar algo en el mundo, combatiría el hambre. Ha leído más de 300 libros. Ella tiene 12 años y quiere ser cantante. Hoy llega a Brasil y será una de las representantes de Argentina en un concurso internacional de coros. Si estuviera en su poder, terminaría con las guerras para lograr la paz mundial.
“Cambiaría varias cosas del mundo. ¿Viste que ahora hay mucha guerra en Egipto, que pasan esas cosas, las dictaduras, que hacen sufrir a muchísima gente y después todo termina mal? Eso tiene que parar, tanto control… Quisiera que todo fuera más tranquilo y creo que de a poco se va haciendo”, asegura Candela Fernández (12), alumna de la Escuela de Niños Cantores de Mendoza.
El otro protagonista de esta nota, Juan Manuel Rubio Brotons (10) también se preocupa por la realidad que observa, que escucha en su casa, en la televisión y opina, habla de política, que para él envuelve una fuerza transformadora.
“Me interesa la política porque la Argentina no es como antes, está en un momento especial. Con la guerra entre unitarios y federales bajó la política, por todo el fraude que había. Alem la hizo subir, por eso me gusta él. Después, con su suicidio bajó un chiquitín porque se iba un luchador de la patria. Ahora Argentina está en un punto medio porque podríamos ser una potencia mundial si no hubiésemos cometido los errores que cometimos, si no hubiese pasado lo de 2001, la caída de los ferrocarriles, la inseguridad, porque piensan algunos que robar es más fácil que trabajar”, dice Juan Manuel.
Candela y Juan Manuel afirman que les gusta mucho el Día del Niño, aunque no pierden de vista que las posibilidades no son iguales para todos los pequeños.
Por ejemplo, el joven radical y admirador de Alem –así se define él mismo– lo expresó con claridad: “Creo que sería bueno que algunos padres vayan con sus hijos a lugares donde hay gente humilde y donen cosas, también dedicar por lo menos media hora a rezar por esos niños”.
La enseñanza de “El Padrino”
Juan Manuel reflexiona sobre el mundo de un modo muy particular. Se define como un niño “muy hablador, pero hablo la mayor parte del tiempo de política y no todos me escuchan”. Su memoria es sobresaliente. Recuerda lo que lee... y eso es mucho decir: “Mi mamá me compró Historia Clínica, de Felipe Pigna. Me encanta. Hace poquito leía sobre los dos accidentes de auto, en el ’72 y en el ’83, que tuvo Raúl Alfonsín. Leer me divierte, sobre todo la historia”.
A medida que avanza la charla, Juan Manuel hace sus aportes espontáneos. “¿Sabe qué? He visto todas las películas de El Padrino y en una parte dice que ‘en la vida hay que saber tres cosas: no robarle a nadie, no confiar en nadie y no esperar nada de nadie’. No es que me guste porque es muy negativo, pero me parece muy bueno eso de que hay que tener un buen cerebro para los negocios y saber en quién confiar. Pero hay gente como Giovanni y Maximiliano (sus mejores amigos) en la que podés confiar. En realidad con todos mis amigos, pero sólo puedo hablar de historia y política con ellos dos”.
Con la música por el mundo
Hoy el Día del Niño será una jornada de expectativas para Candela, una de las voces que mañana representarán al país en el concurso internacional de coros Ameride. “Estoy reemocionada y será difícil porque nunca he estado en una situación así. Estoy orgullosa, vamos a representar a la provincia y eso está bueno para que conozcan lo que nosotros hacemos. Vamos a San Lorenzo, Brasil”.
Candela forma parte del Coro de Niños Cantores desde los 8 años. La actual directora, Eleonora Fernández, es su tía. “Siempre quise estar en el coro. Me encanta cantar. Todo el tiempo estoy haciendo algo que tiene que ver con la música porque toco el piano, canto en el coro, escucho música cuando termino de estudiar, en la computadora, en el celular”.
No es el primer viaje que, con su corta edad, Candela hace al exterior. Su primera experiencia fue en Chile y luego en Brasil en 2010. También conoce Buenos Aires y el año pasado fue a Misiones “para un festival que fue cuando nombraron a las Cataratas Maravillas naturales del Mundo. Fue relinda experiencia”.
Un arma de juguete y un viaje
Juan Manuel opina que el Día del Niño tendría que celebrarse el 24 de agosto “porque fue el día en que San Martín fue padre... ¿y por qué no el Día del Padre?”, reflexiona.El pequeño “historiador” asegura que también le gustan las armas aunque aclara: “Sólo tiro al blanco, puntería... Matar un pajarito jamás, sea una cucaracha o un rinoceronte matar es matar. Pedí para este año un arma pero de juguete”.
Candela reconoce el esfuerzo que han hecho sus padres para que ella viaje con el coro: “Creo que es suficiente estar en Brasil para festejar el Día del Niño, me han comprado todo lo que necesito para viajar. Me gusta ver mucho los paisajes distintos y la gente, que es totalmente distinta a la que ves acá en Mendoza. En Brasil están todo el tiempo en la playa y pasan cada dos por tres vendiendo helado o tocando música. Es muy lindo eso”.