Mendoza Lunes, 29 de octubre de 2018

Jennifer Ibarra cumplió un sueño en Sudáfrica

La reconocida veterinaria mendocina está realizando un curso de anestesia en megamamíferos junto a colegas. Son 16 profesionales, pero solo dos argentinas.

Muy feliz se la puede ver en las fotos que ella misma fue subiendo a Facebook a Jennifer Ibarra, la reconocida veterinaria de Mendoza que desde hace una semana está viviendo una experiencia única en Sudáfrica.

La titular de la Fundación Cullunche está junto a 16 colegas latinoamericanos realizando un curso de anestesia, manejo y conservación de megamamíferos de África, y según sus propias palabras: "cumpliendo un sueño".

La aventura, organizada por una empresa que se dedica a viajes académicos y turismo científico, comenzó el 20 de octubre y finaliza el 2 de noviembre.

"El tema es no solo el viaje, sino que el objetivo es la capacitación, por lo que hay un ámbito de cursado teórico, con materiales y demás, además de las partes prácticas en las que acompañamos a la gente de la reserva. Estamos estudiando y capacitándonos, con gente especializada y que se dedica a esto", expresó Ibarra.

Hasta el momento, la actividad más importante de la que participó Jennifer fue del traslado de dos ñues a otras reservas. Todo el equipo de veterinarios acompañó a la especialista, Emily Baxster, a quien ayudaron con la medicación, la obtención de las muestras, la constatación de las constantes por si a los animales les subía o bajaba la frecuencia cardíaca y luego en el cargado al camión.

"A mi me tocó controlar las constantes fisiológicas e ir avisando cómo estaba sobre todo, la temperatura", explicó Ibarra.

Sin embargo eso no fue lo único, ya que también formó parte del traslado de dos jirafas silvestres, un trabajo complicado y peligroso tanto para las personas como para los animales.

Sorprendida y satisfecha

En diálogo con Diario UNO, Ibarra se mostró totalmente satisfecha con la experiencia que está viviendo en Sudáfrica. "Absolutamente superadas las expectativas porque está todo muy organizado acá, estamos entre profesionales porque somos todos veterinarios, no hay estudiantes, es la política del curso, y es todo sorprendente".

Por ejemplo, dentro de lo sorprendente, destacó el cambio que notó en los animales al estar en su hábitat natural respecto de los que están dentro de zoológicos o ecoparques.

"Los animales en vida libre no tienen ni el color, ni el tamaño, ni la contextura, ni el físico, ni el grado de gordura que uno ve en un contexto de encierro", detalló.

Feliz de ver leones

Desde que llegó, la veterinaria estuvo cerca de jirafas, cebras, ñúes, antílopes, facóqueros, rinocerontes, elefantes, tortugas y reptiles, entre otros animales, y asegura que todas son cosas sorprendentes porque son animales que, libres, siempre vio en documentales.Sin embargo, en su cuenta de Facebook, destacó feliz que después de mucho insistir y esperar, pudo ver a varios leones sueltos en su entorno natural, uno de los objetivos que tenía al emprender el viaje.

Un viaje por el que tuvo que esperar casi 40 años

Al conversar con Diario UNO, Jennifer Ibarra confesó que viajar a Sudáfrica era un anhelo que tenía desde muy chica, pero que por distintos motivos nunca había podido concretar. Sin embargo, destacó que está feliz de haberlo hecho en esta etapa de su vida y no cuando era una niña, ya que ahora pudo disfrutarlo de otra manera.

"Se suponía que a los 15 años mi papá me iba a mandar pero nunca lo pudo hacer, mi viejo era un laburante. Él falleció hace unos años y yo con 53 años lo pude cumplir, pero siempre digo que las cosas se dan cuando debe ser, porque ahora lo estoy disfrutando de una manera que a los 15 no hubiera podido", reflexionó.

De esa manera, Jennifer considera que todas las expectativas con las que encaró la travesía están absolutamente superadas.

"Se dieron las dos cosas que eran cumplir mi sueño de chica, y más poder ver en directo los animales de África libres en su entorno natural, complementado con un curso que es muy importante, siento que vine con la madurez justa para disfrutarlo al máximo", agregó.

Como la empresa que organiza el se dedica tanto a lo académico como al turismo científico, durante los últimos tres días está previsto que los 16 veterinarios que forman parte de la expedición realicen actividades turísticas.

-Cazadores furtivos. Dentro de la reserva hay medidas extremas de seguridad para resguardar a los rinocerontes de los cazadores furtivos que los matan para robarle los cuernos.

-Día y noche. Jennifer Ibarra contó que se sorprendió porque cerca de los animales hay camionetas con guardias armados las 24 horas, todos los días de la semana.

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