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La Fiscalía de Delitos Complejos intenta establecer a quién le pertenecen esas tierras norteñas. La pelea es entre los puesteros que llevan hasta tres generaciones viviendo en la zona y un ex subcomisario. Galería de fotos.

Investigan la usurpación de 138.000 hectáreas en Lavalle

Por Rosana Villegasvillegas.rosana@diariouno.net.ar

Ellos saben perfectamente en dónde comienzan y terminan sus terrenos. A diario caminan esas decenas de hectáreas pastoreando los animales con los que mantienen a sus familias. En algunos casos son la tercera generación de puesteros que vive en esos campos de Jocolí Norte, en Lavalle, que les pertenecerían por derecho. Pero desde fines del año pasado estos apacibles lugareños sufren continuos ataques que lideraría un ex subcomisario que pretende usurpar sus terrenos en nombre de una supuesta empresa que los habría comprado.

En principio, el ex policía y un grupo de “ayudantes”cortaron alambrados e instalaron casillas con “personal de seguridad” en esos campos, pero ante la resistencia de los lugareños, el ataque creció en violencia y “comenzó la matanza de animales y hasta balearon al hijo de un puestero”, según consta en las denuncias. Ahora la Fiscalía de Delitos Complejos busca dilucidar a quién le pertenecen esas 138.000 hectáreas. Pablo Sarmiento cuenta ya 58 años viviendo en esa zona lavallina y recuerda que sus abuelos, también puesteros, se radicaron en esos campos a principios de siglo y sus padres levantaron su casa en 1944. “Yo no sé ni leer ni escribir, pero sí sé que estos campos nos pertenecen por derecho de posesión. Es todo lo que tenemos y no vamos a permitir que esta gente venga, nos atropelle y nos quite lo que es nuestro. Vamos a resistir y seguiremos denunciando hasta que la Justicia haga algo para detenerlos”, recalca el hombre que posee su humilde vivienda en un campo comunitario en el que tienen sus vacas, cabras y ovejas varios de los 80 puesteros de la zona. Esos atropelladores a los que alude Sarmiento comenzaron un planificado ataque en noviembre pasado. “Este ex subcomisario y sus secuaces trabajan como delincuentes: de noche vienen, cortan los alambrados y meten casillas con gente armada. Nosotros hemos resistido pacíficamente, les hemos sacado las casillas y los hemos denunciado varias veces en la Oficina Fiscal de la Comisaría 17, pero nos toman la denuncia y le ponen que son daños simples, y ahí termina todo”, admite con molestia Emilio Maturano (38), otro de los puesteros, que sufre el asedio, decidió estudiar las leyes que los amparan como poseedores por usucapión y unirse al movimiento de Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierras. Según los puesteros, este ex uniformado dice trabajar para una empresa de Santa Fe que supuestamente habría comprado esas tierras, “pero nunca vinieron con una escritura ni nada que demostrara la compra”, aseguran.Mientras las denuncias se acumulaban en algún cajón de la Oficina Fiscal Nº7, los ataques fueron escalando en violencia sin que ninguna autoridad ni policial ni judicial se dispusiera a frenarlos. “Para evitar que tomaran las tierras instalamos una carpa en una de las entradas del campo y allí hacíamos guardias todo el día. Pero estos tipos están dispuestos a todo. La noche del 10 de febrero nos mataron una vaca a escopetazos y cuando mi hijo fue a ver qué pasaba lo empezaron a tirotear a él también. Los que le tiraban andaban en una camioneta de la policía y mi hijo se tuvo que resguardar en un canal para que no lo mataran”, recordó Sarmiento, dando a entender que los agresores, tendrían “colaboración extra”. Después de ese ataque, los mismos puesteros encontraron en el lugar cartuchos de calibre 12.70 y de 9 milímetros, que es justamente el calibre de las armas oficiales, que aportaron a sus denuncias. Ante estos hechos, la causa, que acumula decenas de denuncias cruzadas, pasó a manos del fiscal de Delitos Complejos Daniel Carniello, quien por estos días citaría a las partes.

Poseer o tenerArtículo 2.351 del código. Habrá posesión cuando una persona, por sí o por otro, tenga una cosa bajo su poder con la intención de someterla al ejercicio de derecho de su propiedad. Estos serían actos posesorios.

Prescripción veinteañal. Un juez podrá otorgar la escritura de la tierra al poseedor que haya vivido por más de 20 años. Para esto el poseedor deberá demostrar con documentación, por ejemplo pago de servicios, que habitó el inmueble por ese lapso. Derecho del poseedor. La posesión da el derecho de protegerse en la posesión propia, y repulsar la fuerza con el empleo de una fuerza suficiente, en los casos en que los auxilios de la Justicia llegarían demasiado tarde, y el que fuese desposeído podrá recobrarla de propia autoridad sin intervalo de tiempo, sin exceder límites de la propia defensa.

Secuestraron dos casillas y un tractorLuego de que los puesteros lograran sacar de sus campos las casillas que había colocado por la fuerza el ex subcomisario el 15 de marzo, éste habría radicado una denuncia contra los lugareños, y eso motivó que al lugar llegara el ayudante fiscal Humberto Panelli, quien dio la orden de secuestrar el tractor que habían usado los puesteros y las casillas instaladas en esos campos.

Allí se identificó a los puesteros y al ex funcionario policial que dice representar los intereses de la empresa santafesina que habría comprado esos terrenos. Si bien ninguno ha sido imputado de delito alguno, todos podrían ser citados por el fiscal Daniel Carniello para tratar de destrabar el conflicto por estas tierras.

“La idea es que sea un campo comunitario”En el campo de 138.000 hectáreas, que van desde Jocolí y llegan hacia el Norte al límite con San Juan, viven varias de las familias de puesteros que allí crían sus vacas, cabras y ovejas.

Sin embargo, esas tierras también funcionan como “campo comunitario”. “Acá traen sus animales varios de los 80 puesteros que viven en la zona de La Estación y acá por Jocolí, porque la idea es que la tierra es de todos”, dice Pablo Sarmiento, y mientras habla aparece en escena uno de esos dueños de vacas que llega de darle de comer a sus animales. “Nosotros no sólo defendemos nuestra tierra porque vivimos de lo que producimos en ella sino porque representa nuestro arraigo. Nacimos acá, heredamos esta forma de trabajo y esperamos dejarles a nuestros hijos esta misma herencia. Sin estos terrenos todos nosotros seríamos desocupados y estaríamos pidiendo ayuda al Gobierno como hacen tantos; nos parece más digno trabajar nuestras tierras”, concluye Emilio Maturano, y acota que en esa zona de Lavalle, y con la intención de capacitar a los jóvenes, se abrió hace 4 años una escuela secundaria denominada Escuela Campesina de Agroecología, de la cual ya egresó la primera camada.

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Emilio Maturano (38), uno de los puesteros de Lavalle, muestra la carpa en la que se apostaron para evitar los ataques.
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Cómo quedaron los alambres que cerraban los campos.
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Estamos confiados en que ahora Delitos Complejos resuelva esto, porque en la fiscalía de Lavalle sólo cajoneaban nuestras denuncias” (Emilio Maturano, puestero que denunció los ataques).
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En Jocolí. Emilio Maturano, Matías y Pablo Sarmiento, en el puesto de éste último.
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Este ex policía vino y nos dijo ‘voy a romper los alambrados y lo que se me ponga por delante’ e hizo con la mano como si tuviera un arma” (Pablo Sarmiento, puestero de Jocolí Norte, Lavalle).

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