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Daniel Gómez, director de Recursos Naturales Renovables, aseguró en la Oficina Fiscal Nº11 que hubo violencia. En la carrera participaban 500 corredores de 15 países, que pagaron inscripciones de entre $1.180 y $1.880.

Guardaparques y ATE fueron denunciados ante la Justicia por la suspensión de la maratón Aconcagua

Por Rosana Villegasvillegas.rosana@diariouno.net.ar

“Nunca creímos que íbamos a llegar a una manifestación de este tipo. Esta gente de Guardaparques y de ATE no sólo cortó el puente de El Durazno para impedir que continuara la carrera, sino que luego avanzaron unos 50 metros para evitar que los corredores pasaran por el río, y ahí se produjeron situaciones violentas, empujones e insultos a los deportistas, por lo que la organización decidió suspender el evento, por seguridad. Esto es lo que hemos denunciado en la Justicia”.

Así resumió Daniel Gómez, director de Recursos Naturales Renovables, lo que ocurrió el pasado sábado cuando esa manifestación interrumpió la Ultramaratón Aconcagua, en la que participaron 500 atletas de 15 países. La denuncia fue plasmada en la Oficina Fiscal Nº11 de Luján de Cuyo, que investiga el caso.

Según el funcionario, un día antes, cerca de las 15 del viernes, para explicitar la protesta, que exigía el pago de ciertos ítems y se oponía al cierre de reservas naturales, empleados de Guardaparques nucleados en ATE habían tomado el centro de interpretación, que es el lugar al que ingresan todos los turistas que llegan a conocer el parque Aconcagua buscando la información necesaria para decidir qué zona conocer. Al día siguiente, cuando estaba dispuesta la ultramaratón, bajaron la barrera de Horcones y pusieron un candado.

Siempre siguiendo los dichos de Gómez, en medio de las medidas había existido un diálogo entre los organizadores de la carrera y los guardaparques: “Es por eso que todos suponían que iban a manifestarse, pero sin interrumpir la ultramaratón”, recalcó el director de Recursos Naturales Renovables.

La organización de la carrera había establecido dos recorridos: uno de 25 kilómetros, en los que los deportistas irían desde Puente del Inca hasta Confluencia y regresarían, y los que recorrerían 50 kilómetros, que deberían llegar hasta Plaza Francia y volver. Para los primeros las inscripciones iban desde los $1.180 hasta los $1.480, dependiendo de la anticipación con que se concretara.

En cambio, los maratonistas que pretendieran correr 50 kilómetros, debieron pagar entre $1.500 y $1.880. Además, todos ellos debían acreditarse para la carrera el jueves 27 en Puente de Inca, y pasar dos noches en la zona de montaña para la aclimatación y la charla técnica.

Sin embargo, algunos de ellos sólo corrieron 8 kilómetros hasta que se encontraron con el corte realizado por los guardaparques

La frustración de los corredores“Un día antes de la carrera, en medio de la charla técnica, ya se sabía que iba a haber una manifestación, pero los organizadores nos aseguraron que la carrera no se suspendía y nos garantizaban eso”, contó ayer Fernando Danieri, quien compitió en la carrera de los 50 kilómetros y salió tercero en la categoría general.

Según relató el maratonista, cuatro minutos antes de que se largara la carrera, los organizadores informaron de la manifestación en el puente de El Durazno, recomendando a los atletas que rodearan la protesta y cruzaran por el río.

“Cuando llegamos al lugar, estaba la policía haciendo el desvío y vimos que eran 8 pelagatos los que se manifestaban. Ahí aparentemente un chileno fue el único que se asustó porque le habrían gritado algo, y no quiso seguir, el resto continuamos todos la carrera. Al regresar nos enteramos que la carrera se había suspendido, pero la mayoría la terminó y recibió su medalla. Pero cuando fui a preguntar por los premios (el 1º puesto era de $6.000, el 2º de $4.000 y el 3º de $2.000), me dijeron que no los iban a entregar porque la carrera estaba suspendida y tampoco pensaban devolver las inscripciones”, relató Danieri, quien terminó la carrera en 5,10 horas y para correrla debió tomar licencia en su trabajo.

Diario UNO intentó comunicarse con la empresa Nodocom Comunicación y Eventos, que organizaba la ultramaratón, pero fue imposible contactarlos.

►Protesta y toma. El viernes previo a la ultramaratón, los guardaparques tomaron el “centro de interpretación”, en el ingreso al Aconcagua. Al otro día le pusieron candado a la barrera y aún así la carrera no se suspendió.

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