Los problemas en el agro son más que conocidos, sin embargo, decir con exactitud cuál es la situación real del sector con la cantidad de hectáreas cultivadas y los tipos de explotación o contabilizar las propiedades que han quedado en un completo abandono, es casi imposible.
Para poner blanco sobre negro, la municipalidad de puso en marcha un censo agrícola. Desde el 14 de noviembre 25 censistas saldrán a recorrer cada una de las propiedades y establecimientos agropecuarios que están comprendidas en la zona bajo riego. El cuestionario abordará temas productivos, económicos y también sociales.
"Hay que producir un sinceramiento de la actividad para saber a ciencia cierta dónde estamos parados porque sin información certera es muy difícil planificar correctamente", afirmó Raúl Martínez, director de Agricultura de la Municipalidad.
El relevamiento completo de todo el sector demandará una inversión aproximada de $500.000 y un mínimo de 30 días. La intención es que en la semana previa a la Navidad cada sector haya sido cubierto.
La carga de la información demorará al menos un mes más y el procesamiento de los datos recogidos otros dos meses, por lo que recién en marzo de 2017 se podrían conocer los primeros resultados.
El Municipio alvearense es el primero que toma una determinación de estas características en la provincia ya que en la actualidad los datos oficiales sobre la actividad agrícola son tan dispares como irreales.
La última vez que la Comuna encaró un operativo de estas características fue en 1996. Los organismos provinciales como el IDR o la Dirección de Contingencias tampoco poseen información certera al punto tal que para uno, Alvear cuenta apenas con 9 hectáreas destinadas a la producción de tomate y el otro asegura que son más de 200. En cuanto a los datos que se puedan recoger de entes nacionales, los más actuales se remontan a 2008, cuando se puso en práctica el censo agrario nacional.
"Sabemos que está mal el agro pero siempre estamos limitados en información para poder tomar decisiones correctas. Incluso muchas veces el dinero que llega se canaliza mal o de manera poco eficiente al no poder tener un diagnóstico concreto del sector", añadió Leandro Silvestre, uno de los coordinadores del censo.
Un "barrido" para conocer la realidad profunda del territorio
El cuestionario del Censo Agrícola de Alvear abarcará principalmente temas vinculados con la producción frutícola, vid y horticultura.
Así también sobre maquinaria que se utiliza, sistemas de riego, defensa contra las contingencias climáticas destino de la producción, entre otros ítems.
Asimismo, entrará la parte pecuaria como los feedlots o animales de granja. Además hay un apartado para registrar datos sociales como la edad del productor, familia, condiciones de habitabilidad y cómo se encuentra la situación dominial (herencia, sucesiones, con o sin escritura).
El relevamiento será "un barrido territorial para que no quede nada sin censar", explicó la socióloga Carolina Barraquero.
La responsable técnica les pidió a los productores que "contesten la totalidad de las preguntas porque es muy importante contar con la información" y para llevar tranquilidad sobre el uso futuro de los datos recogidos agregó: "Una vez que se carguen los datos, la identidad de ese productor desaparece, porque lo que importa es conocer la situación del sector en general".
-120 fincas es lo que se ha programado que visite cada censista en el período del sondeo. Estos deberán poner su rodado, pero la Comuna pagará el combustible.