Mendoza Viernes, 21 de septiembre de 2018

"Fue bochornoso lo que hicieron con nosotros"

Los dueños exigieron que el Gobierno les pida disculpas ya que la imagen de la empresa quedó afectada

Sticks se llama es la empresa de la familia Caraganópulos, que lleva 40 años en el rubro de compraventa de objetos muy variados. El martes les fue allanado uno de sus depósitos, en calle San Juan 479 de Ciudad, porque se creyó que tenían el famoso reloj del ex Banco Mendoza ofrecido en la plataforma virtual Mercado Libre por ellos mismos.

Lo curioso es que encontraron un reloj similar, pero no el que la antigua entidad bancaria lucía en su sede que ahora pertenece al ECA (Espacio Contemporáneo de Arte). Al parecer, ese reloj pertenecía al ex banco, pero de la sucursal Godoy Cruz. Por ahora quedó en mano de los Caraganópulos, porque ellos presentaron el comprobante legal que consta que lo compraron en el 2000 en un remate de objetos de la desaparecida entidad bancaria. Ayer, la familia decidió donar ese bien al Estado mendocino "siempre y cuando sea bien preservado", dijeron.

"Aun así, fue bochornoso lo que hicieron porque además allanaron nuestra casa, quedamos ensuciados en esta situación, como si nos hubiésemos apropiado de estos bienes. Por eso pedimos que el Gobierno se disculpe públicamente", pidió Iván, uno de los cuatro hijos de Constantino y Dolores, los verdaderos emprendedores de este negocio.

El hombre contó que el reloj que estaba en uno de sus depósitos fue comprado por el padre en el año 2000, junto con varios objetos del Banco Mendoza, que fueron vendidos como chatarra. "Compramos un lote que tenía el reloj, un cuenta monedas, caja fuerte, carteles y hasta una puerta giratoria. Esto es algo que hemos hecho siempre. Por ejemplo, una empresa nos pide que limpiemos el lugar y nos venden diferentes artículos y objetos y nosotros los compramos para revenderlos después, es algo normal", explicó Iván.

Añadió que también compraron vidrios templados, muebles y el mobiliario que dejaron de usar en el banco, como escritorios, por ejemplo.

"Son tantas las cosas que compramos y no sólo lo de ese banco sino de otros también, por eso en realidad ni sé si ese reloj es o no del banco que dicen (el actual ECA), porque tenemos muchas cosas y se juntan, se mezclan", dijo.

Se lamentó que nadie del Gobierno haya dado la cara para pedirles disculpas. "No he dormido después de lo que pasó, además estaba todo armado, llegó la policía y una cámara; querían circo, nada más. Nosotros no hemos comprado de mala fe y ellos querían mostrar eso, pero no pudieron", dijo.

Evalúan acciones

José Rubio, abogado de la familia, también lamentó lo sucedido y no descartó iniciar acciones contra el Gobierno, apuntando especialmente al secretario de Cutura, Diego Gareca, quien estuvo presente en el frustrado allanamiento.

"Existe la posibilidad de iniciar algún tipo de acción, pero no está decidido. Esta familia vive del comercio y llevan muchos años en esto. Se ha visto manchada su imagen. Nunca tuvieron problemas ni antecedentes", explicó. El profesional comentó que por ahora se privilegia lo emocional, y que después se verá qué se hace.

"Ellos son muy conocidos en su barrio, donde viven en la calle Salta, y lo que hicieron amerita unas disculpas porque es un descrédito que no hayan tenido la gentileza de pedir disculpas y no haber hablado con ellos", señaló.

Indicó que lo que se pretende es que limpien el nombre de la familia y la empresa, porque afecta los antecedentes comerciales. Consideró desproporcionado el accionar policial, que fue a buscar un reloj.

"Hicieron un circo. Lo correcto era llamar a la familia y preguntar, no buscar ese protagonismo mediático, usando a una familia de prestigio que actuó con toda la legalidad en la adquisición de los objetos", afirmó el letrado.