Tengo una opinión muy positiva del primer año de gestión del Gobernador Francisco Pérez. Considero que desde sus primeros días planteó con claridad los ejes de su gobierno, centrado en implementar nuevas formas de gestión más eficientes y dinámicas, en hacer al Estado presente especialmente en los lugares y para los mendocinos que más lo necesitan y en definir una visión estratégica de la Provincia.
FERNANDO SIMÓN - Senador PJ
Respecto a una visión estratégica de la Provincia resalto las acciones realizadas en pos de recuperar para Mendoza un rol protagónico a nivel regional e internacional, así como insertarla en el mundo. En tal sentido fue de gran relevancia la realización de la Cumbre del MERCOSUR en nuestra Provincia, así como la designación de Pérez como Presidente pro-tempore del Foro de Gobernadores del Mercosur.
En el mismo sentido de insertar a Mendoza en el mundo se encuentra la apertura de la Agencia de Inversiones. Otro dato importante en esta visión de Provincia es el impulso dado a la Empresa Provincial de Energía (EMESA), buscando contar con una herramienta que le permita a Mendoza mayor dinamismo para intervenir en el sector. Entiendo que resultó también una decisión esencial para construir la Mendoza del siglo XXI el impulso del debate por la reforma de la constitución y de las instituciones políticas de la Provincia, deuda pendiente desde hace muchos años ya.
La presencia del Estado en esos lugares y para esos mendocinos que no lo veían se simboliza claramente en el trabajo que se empezó a hacer en El Pozo (Godoy Cruz), donde se están implementando desde el primer día de gestión, políticas para transformar la realidad de sus habitantes y construir oportunidades para su crecimiento. En un año que presentó grandes dificultades debido a la grave situación económica que se vive en el mundo se debe valorar la administración financiera que ha tenido la provincia. Aunque esta situación global dificultó el avance en obras públicas al ritmo deseado, una administración eficiente de los recursos permitió transitar el año sin sobresaltos financieros, sin afectar la prestación de los servicios fundamentales (educación, salud, seguridad, entre otros) y pagando los sueldos sin demoras. Esto se debió a las fuertes medidas de austeridad implementadas por el Gobernador y al importante aumento de eficiencia en la recaudación logrado por Rentas.