Por Carina Luz Pé[email protected]
“No. La verdad no tengo miedo… bueno yo he tenido 4 infartos, casi le diría que me tomo un café con la muerte de vez en cuando. Y bueno, ojalá que tenga otra oportunidad para seguir haciendo las cosas que me gustan y no causar dolor a tanta gente que me quiere”, decía en octubre del año pasado el intendente Víctor Fayad sobre su cáncer de mediastino y cómo llevaba adelante el tratamiento.
Fue en una entrevista realizada por Canal 7 cuando Mendoza avanzaba en la carrera por ser Ciudad Maravillosa. Esta vez su lucha por conservar la salud no salió bien para él. Pero no fue el único problema que lo dejó tambaleando en el ring, sino que sufrió varios episodios muy complicados. En 1998 fue tratado por una necrosis vascular en la cabeza del fémur, un cuadro muy doloroso, por la cual debió ser intervenido quirúrgicamente y utilizar por varios meses un bastón para caminar. Poco a poco salió de esta complicación, pero al año siguiente sufrió una grave descompensación cardíaca en Buenos Aires, por la cual terminó con la colocación de 4 by pass, al tener las arterias obstruidas. En el 2002 tuvo otro episodio cardíaco y fue sometido a una angioplastía. Como gran fumador que era, el Viti tenía muy afectados su pulmones y por este motivo a mediados de febrero del año pasado se sometió a una cirugía para atacar un enfisema bulloso. Fue entonces que el cardiocirujano Claudio Burgos debió extirparle un tercio del pulmón derecho. La recuperación le llevó casi un mes y debió dejar el hábito del cigarrillo. O al menos lo intentó. Más flaco que de costumbre, pero con igual humor, en agosto del 2013 y en medio de una conferencia de prensa fue el propio Fayad quien comunicó su condición de enfermo de cáncer. Afectado, ese día pidió por favor a los periodistas que no le pidieran más explicaciones. Sin embargo, con el paso de las semanas el intendente radical fue ofreciendo información sobre sus avances y retrocesos en la lucha contra el cáncer. Por eso, cuando llegó al punto de que los médicos no podían hacer nada más, también blanqueó que su pronóstico no era bueno. Fue en junio pasado, de forma frontal y clara como siempre, al estar en contacto con la prensa. El cáncer de mediastino venció a Fayad, pero la batalla era desigual porque este tipo de tumor es difícil de tratar por la zona en la que está ubicado: en el medio del tórax. El mediastino sirve de paso para órganos del aparato respiratorio, digestivo, corazón y grandes vasos. Lucha tras lucha En 1998 fue tratado por una necrosis vascular, una enfermedad por la que mueren los vasos sanguíneos que irrigan el fémur.En 1999 comenzaron sus problemas cardíacos más serios, por los cuales tuvo que someterse a 4 by pass. En el 2002 tras otro episodio cardíaco requirió una angioplastía, pero no dejó de fumar.En el 2013 fue operado de una reducción pulmonar por un enfisema bulloso. En agosto de este mismo año comunicó que padecía cáncer y debía realizar quimioterapia.



