Una familia de San Martín sufrió ayer el deceso de ocho de sus nueve perros, que murieron alparecer por la ingesta de un potente veneno que no pudo ser ni identificado.
Murieron en su casa, luego de ingerir lo que habría sido un fertilizante con fosfato. Los dueños de
los animalitos admitieron que permanecían gran parte del tiempo en la calle.