Mendoza Domingo, 17 de junio de 2018

En el Hospital Central operan una persona obesa por semana

Desde el año pasado, funciona en el hospital un servicio de cirugía bariátrica que atiende a pacientes sin obra social. Ya pasaron por el quirófano 23 personas y se espera duplicar la cifra a fin de año. La historia de Rosario Esther Barrios (57)

Rosario Esther Barrios (57) es una de las tantas mujeres que tuvieron que acudir a una cirugía por obesidad mórbida, enfermedad que le trajo severas consecuencias para su salud: se convirtió en una diabética que necesitaba inyectarse insulina todos los días.

"Llegué a pesar 115 kilos y hoy peso 69, y lo más importante es que me olvidé de lo que es un pinchazo", comentó la mendocina que fue la primera a quien se le realizó un by pass gástrico, en noviembre de 2017, en el Hospital Central.

Allí funciona desde el año pasado un servicio de cirugía bariátrica que depende del Programa de Obesidad provincial. Por semana se realiza una de estas técnicas que apuntan a mejorar la calidad de vida de las personas con obesidad severa. En total se han realizado 23 cirugías (22 mujeres y 1 hombre).

"Yo sentía que estaba arriba de un volcán, que mi salud se deterioraba cada vez más, que me costaba mucho trasladarme, hacer lo de todos los días. Ahora vivo otra vida, y aunque al principio a mi marido le costó todo este proceso porque estuve 6 horas en el quirófano, ahora está contento al igual que mis dos hijas", contó Rosario, que entre las motivaciones que la ayudaron a entrar al quirófano fue la de "conocer algún día a mis nietos".Circuito integradoLa cirugía es el último eslabón de una cadena de estudios y evaluaciones que comienzan en los centros de salud y en hospitales de menor complejidad, donde los pacientes con obesidad acuden para buscar una solución a su problema. La atención que se les brinda es multidisciplinaria, ya que se atienden aspectos como el clínico, el psicológico, el nutricional e incluso hay asistentes sociales que colaboran con su mirada para determinar el perfil del paciente. "Si bien llegan al hospital con los estudios previos, nosotros los evaluamos y vemos si pueden llegar o no a una cirugía. Entre otras cosas se tiene en cuenta el IMC (índice de masa corporal) que es la relación de peso y talla" , explicó Gustavo Cimino, clínico del equipo de profesionales a cargo de las cirugías bariátricas destinadas, por ahora, a pacientes sin obra social.

El profesional aclaró que actualmente no hay lista de espera, y que al menos 60 personas están dentro del circuito de estudios que se realizan en los centros de salud.Los controlesOtro de los profesionales del equipo, Facundo Boulin, explicó que una vez que se opera, se le realiza al paciente, en el mismo hospital, el control posoperatorio durante seis meses y luego vuelve al centro de salud donde comenzó con sus estudios. "Esto se realiza porque además le queda más cerca de su domicilio y porque los médicos que lo atendieron conocen con más profundidad la problemática de cada uno", dijo.

Añadió que antes de ser operados se los somete a una dieta para que bajen de peso y puedan llegar a la operación en mejores condiciones. Se estima que antes de la cirugía el paciente debe descender entre 10% y 15% del peso inicial. "Luego de la cirugía, el tratamiento es a largo plazo, y el éxito dependerá mucho de lo que aporte cada operado. El primer año es cuando más peso se pierde y donde más se debe enfocar. Luego es mantenerse aplicando hábitos saludables como mejorar en la calidad de los alimentos que ingiere, hacer actividad física y realizarse controles", indicó. Aclaró que no siempre la solución en los casos de obesidad es la cirugía, ya que se necesitan indicadores precisos, muy enfocados en las características de cada persona.

"El éxito se obtiene si la persona vuelve a normalizar su índice de masa corporal, es decir que tenga los mismos riesgos y calidad de vida de una persona con un peso adecuado a su talla", señaló Boulin, que integra el equipo de cirugía bariátrica, dirigido por Alejandro Birman.

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