Por Cecilia [email protected]
La organización Oikos Red Ambiental pedirá a la Fiscalía de Estado que investigue la posible diferencia en el inventario de ñandúes que posee el Zoológico provincial. Es que justo antes de la matanza perpetrada por una jauría en la madrugada del martes, se había contabilizado 57 ejemplares, cuando el último censo realizado por las autoridades de Fauna, en diciembre del año pasado, había arrojado que en el Zoo había 76 de esas aves. Se informó, además, que ayer murieron otros dos ejemplares, con lo cual el saldo total de la matanza es de 27.
El martes una jauría compuesta por entre 10 y 12 perros vagabundos atacaron el recinto de los ñandúes matando, en un primer momento, a 20.
Con el paso de las horas, otros cinco perecieron como consecuencia de las laceraciones recibidas en el enfrentamiento.
Consultado por UNO, el director del Zoo, el médico veterinario Gustavo Pronotto, informó que justo el día anterior, la Dirección de Fauna, dependiente de la Dirección de Recursos Naturales Renovables de Mendoza, había contabilizado la presencia de 57 aves, con lo cual la matanza se llevó casi a la mitad de esa población.
Conocida la noticia, Oikos, que forma parte del conglomerado de asociaciones ambientalistas y ecologistas que impulsa, desde hace meses, la transformación del Zoo en un Ecoparque, desempolvó de sus archivos un informe realizado por Recursos Naturales, fechado el 17 de diciembre de 2013, con el inventario de animales que viven en el predio.
En él se dejó constancia de que en el recinto número 89 habitaban 76 ñandúes comunes o moros (cuyo nombre científico es rhea). “Queremos saber qué pasó con los 19 que faltan. Nos vamos a presentar en la Fiscalía de Estado para pedir una investigación administrativa”, reveló Eduardo Sosa, presidente de Oikos. En principio, la denuncia sería realizada sólo por la red ambientalista, aunque no se descarta que cuente con el apoyo de todas las organizaciones que propician un cambio de paradigma en la visión y la misión del Zoo, y se acumularía a otros expedientes iniciados con anterioridad para investigar situaciones irregulares.
La explicaciónLa Dirección de Recursos Naturales Renovables realiza dos veces por año un inventario de los animales que posee el Zoológico de Mendoza: a fines de junio y a mediados de diciembre. Pronotto explicó la diferencia que detectó Oikos al comparar el número obtenido en el último relevamiento y el informado horas después del ataque de los perros.
El veterinario aclaró que después del último relevamiento murieron 14 ejemplares: 4 adultos y 10 charitos, nombre con que se conoce a las crías. Así, el inventario de estas aves disminuyó a 62. A su vez, a los 57 que se informó que habitaban el recinto al momento del ataque, hay que sumarles otros 5 charitos en etapa de crianza, ya que estos animales no son exhibidos hasta tanto no cumplen el año y medio de vida.
“Los charitos son muy difíciles de criar. En vida natural, las dos primeras semanas no se alimentan, viven de lo que pudieron comer dentro del huevo y picotean algo por competencia. A veces, en el afán de alimentarlos, sin querer se desbalancea su dieta, se les desvían las patas y se quiebran. Entonces, la gran mayoría muere o hay que sacrificarlos. Además, tuvimos la muerte de cuatro adultos por diversas patologías, uno de ellos por (la ingesta de) una bolsa, y el resto, por otros cuadros”, detalló Pronotto.
“Peligran los empleados y los visitantes”Organizaciones ecologistas y ambientalistas, y ciudadanos que impulsan el proyecto del Ecoparque, que busca transformar el Zoo, lamentaron profundamente las muertes de varios animales.
“Creemos que el Zoo llegó a tal deterioro que es necesario un cambio de paradigma que termine con el sufrimiento de los animales. Las fallas de seguridad, de mantenimiento y de infraestructura evidenciadas no son nuevas, y ya han provocado la muerte de muchos animales en el pasado sin que el problema se haya resuelto. Así también ponen en peligro a trabajadores y visitantes”, dijeron en un comunicado a la prensa.Firmaron las fundaciones Cullunche y Biota, el grupo GAIA, Oikos, los Ciudadanos Autoconvocados por el Zoo y Asamblea por el Árbol.
Otros decesos►Una vicuña. Pronotto también informó que durante la mañana de ayer y producto del estrés vivido por el ataque de los perros, murió una vicuña macho que compartía recinto con los ñandúes.
►Disposición final. Según explicó el director, su cuerpo será tratado por la empresa especializada que se ocupa de la recolección, puesto que los animales inscriptos en el Zoo son considerados como posibles productores de residuos patológicos y patogénicos, y tienen una disposición final controlada.►Charly, al museo. El cuerpo del chimpancé Charly, que también murió súbitamente el martes de un infarto agudo de miocardio, será tratado para recuperar su esqueleto, que pasará a formar parte del museo para que se pueda conocer la anatomía ósea de estos monos.Perros vagabundos.En la fundación Cullunche alertaron sobre la cantidad de perros que vagabundea en las inmediaciones del Zoo.
Según su presidenta, Jennifer Ibarra, puede tratarse de mascotas abandonadas en el Parque o en la zona del pedemonte que luego tienen crías que se desarrollan en condiciones semisalvaje.
“Perros hubo siempre y seguirá habiendo. Lo grave es la falta de un plan de contingencia o de emergencia ante situaciones como esta”, dijo.



