Cualquier transporte terrestre que pretenda ingresar a Mendoza tiene tres vías para hacerlo: la Ruta Nacional 7 por el este; la Ruta Nacional 40 si lo hace por el norte o el sur, y la Ruta Nacional 143, si ingresa por General Alvear. En esos accesos habitualmente existen controles policiales, pero estos parecen esfumarse cuando se avanza en cualquiera de esas rutas, para ser casi imperceptibles en la zona de alta montaña, donde comparten potestad la policía y Gendarmería Nacional.Una muestra de esto es la gran cantidad de siniestros fatales que se registraron en esas vías, con la constante de que en la mayoría de esos accidentes, la velocidad superior a la permitida fue la gran protagonista. A la imprudencia de los conductores -aseguran los especialistas- se suma el gran volumen de tránsito de nuestras rutas, varias de las cuales exigen ser ensanchadas o al menos tener más banquinas que permitan algún margen de maniobra.De las 117 personas fallecidas en accidentes viales en el primer semestre de 2017, 44 transitaban por esas tres rutas de ingreso y si sumamos las 16 víctimas que perdieron la vida en la Cuesta de los Terneros, de la Ruta Nacional 144 (15 personas del grupo de baile bonaerense y un automovilista que chocó con una camioneta el jueves), se concluye que más de la mitad de las fatalidades se produjeron en esas vías, sin contar los 4 muertos de ayer, que ya corresponden al segundo semestre.
Según datos del Ministerio de Seguridad, la vía más trágica durante el primer semestre fue, sin dudas, la Ruta Nacional 7, que en Mendoza ya se cobró 32 vidas, una cifra tremenda ya que supera ampliamente los registros fatales de todo el 2015 en esa misma ruta: la Agencia Nacional de Seguridad Vial registró ese año 21 fallecidos. El siniestro que disparó la alarma fue el vuelco del micro de Tur-Bus, que en febrero provocó la mayor tragedia de la historia de la provincia con 19 muertos. Pero la fatalidad siguió y a ese incidente, le siguieron dos accidentes más entre Uspallata y Penitentes con 9 víctimas fatales más en menos de 2 meses.En cantidad de accidentes fatales la sigue la Ruta Nacional 144, que atraviesa San Rafael, en la que ya perdieron la vida 16 personas, y en tercer término aparece la Ruta Nacional 40 que se convierte en Acceso Norte y Acceso Sur, entre Las Heras y Tunuyán, donde se produjeron 9 siniestros fatales más.
Dos radares y 10 alcoholímetrosDespués de la tragedia del colectivo de la empresa Tur-Bus, en la que varios sobrevivientes aseguraban haberle pedido a gritos al chofer que bajara la velocidad, desde la Agencia Nacional de Seguridad Vial, prometieron dotar a la provincia de los ansiados radares para tener una prueba contundente, cuando algún conductor excediera la velocidad permitida en las rutas locales, y alcoholímetros para mayores controles. Esto a cuenta de que los radares con los que contaba el Estado mendocino no tenían la homologación necesaria del INTI para poder ser usados como prueba. Según aseguraron en la Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial de la provincia, allí recibieron 2 cinemómetros o radares de velocidad y 30 alcoholímetros para apoyar los controles en las rutas. Sin embargo, desde la Dirección de Policía Vial indicaron que actualmente hay 10 alcoholímetros activos y están en uso los dos radares de velocidad. "Uno de ellos se usa alternativamente para controles semanales en la zona Este, en el Valle de Uco y en el Gran Mendoza. El restante está destinado al uso permanente en el Sur provincial", apuntó el comisario Sergio Yanzón.